Seminario de Investigación sobre psicosis

Coordina: Viviana Berger
Responsables: Marcela Almanza, Ana Viganó, Aliana Santana, Irene Sandner, Viviana Berger

Esta propuesta está orientada por el Comité Ejecutivo de la NEL y el delegado para la Coordinación del proyecto, José Fernando Velásquez

OBJETIVO:

  • Desarrollar un vector de pesquisa clínica sobre la clínica y la práctica con la psicosis.
  • Recoger los elementos particulares de la práctica de las presentaciones clínicas tanto en su vector práctico como conceptual orientado a capturar las singularidades que cada parlêtre entrevistado aporta como enseñanza.
  • El centro de la actividad será generar una elaboración en relación a la clínica de la psicosis.
  • Promover el trabajo de investigación en relación a la psicosis en vistas al próximo Congreso de la AMP: «Las psicosis ordinarias y las otras. Bajo transferencia», Barcelona 2018.
  • Apoyar el trabajo de investigación en la práctica analítica que promueve el CE de la NEL.

CONTENIDO:

  • El Seminario estará centrado en los materiales recogidos en las presentaciones clínicas y en los detalles singulares que cada caso proporcione como demostración y como enseñanza.
  • Los temas no están previamente determinados, sino elegidos a partir de las elucubraciones teóricas que se elaboren desde lo singular de cada presentación y de acuerdo a los énfasis posibles de acuerdo a lo que se mostró en cada caso.
  • El Seminario se constituirá con sesiones en las que los responsables asumirán con un grupo de los asistentes uno de los temas a investigar sobre el caso presentado.
  • Se trata de dar cuenta de las variaciones únicas en su singularidad que aporta cada caso. ¿Qué podemos extraer como enseñanza de la psicosis ordinaria en cuanto a esta división, entre lo singular y lo universal, entre un saber-hacer y un saber-decir del psicoanálisis de hoy?
  • Temario:
    • El lenguaje y la psicosis – Irene Sandner
    • La alusión en la psicosis, la interpretación – Marcela Almanza
    • Estribillo – Fenómenos anideicos / suplencia – Viviana Berger
    • La creencia y la melancolía lacaniana – Ana Viganó
    • Solución sinthomática y suplencias – Aliana Santana

DESCRIPCIÓN:

  • Cada encuentro estará a cargo de uno de los miembros responsables de la coordinación del trabajo de investigación con los asistentes (serán participantes activos) que se hayan invitado para exponer en esa ocasión.
  • El miembro responsable tendrá a su cargo la orientación bibliográfica de la ponencia de ese encuentro y la coordinación de esa sesión.
  • Se elaborará un producto singular al finalizar el seminario.
  • La actividad es cerrada.

DIRIGIDO A:

  • Miembros y asociados
  • Invitados especiales con formación analítica (y los tres pilares de la formación: Análisis, Control, Relación epistémica con la Escuela)

Requisitos de los participantes

  • Inscripción previa selección.
  • Tener práctica clínica.
  • Estar dispuestos a la asistencia al conjunto de espacios y no solo a uno de ellos.
  • Compromiso a investigar y presentar estados de elaboración sobre los conceptos que se propondrán según el esquema de la investigación y a generar productos de formación sobre las enseñanzas de la «Presentación de enfermos.
  • Disposición para compartir los productos con los equipos de diferentes Sedes / Delegaciones o Institutos, o al conjunto de la Escuela en alguna actividad particular (Jornadas, Seminarios del INES, etc.)

Inicio: 15/02/2017
Finalización: 29/11/2017
Horario:19:30 Hrs
Modalidad: Presencial
Lugar: Sede NEL Ciudad de México

IV JORNADAS DE LA NEL-cf CDMX:
PRESENCIAS DEL ANALISTA TEXTO DE ORIENTACIÓN
EJE: Presencias… en la ciudad y la época

Un despertar

¿Cuál podría ser la incidencia política un poco más allá de esta presentación negativa?

Tal vez cierto efecto de despertar. Un despertar respecto de aquello de lo que en

definitiva se trata en los ideales sociales: del goce y de la distribución del plus-de-gozar.

 (Jacques-Alain Miler)

Desde hace tiempo los analistas hemos afrontado el desafío ético de hacer a un lado la rutina del consultorio y asumir una presencia en los dispositivos comprometidos con la salud mental en nuestras ciudades, así como en los debates públicos con el Otro social. En este aspecto, no cabe desconocer que, más allá de la vigencia del discurso del analista y sus consecuencias prácticas, en una perspectiva más amplia, se trata del consentimiento a la convocatoria de Lacan de alcanzar “una incidencia política donde el psicoanalista tendría su lugar si fuese capaz de ello”[1]. Por supuesto, para estar a la altura de la época, ello exige al deseo del analista el miramiento por los síntomas de la actualidad, los impases en lo social, y el aggiornamiento permanente respecto de los discursos emergentes que se imponen al compás de cada tiempo.

Ahora bien, ¿De qué presencia se trata?, ¿Cómo pensar esa presencia?

Más allá del analista causa del trabajo del sujeto supuesto saber, correspondiente a la dimensión transferencial del inconsciente, encontramos una clara orientación en el Capítulo X del Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Allí Lacan nos advierte sobre la presencia del analista, primordialmente, como una manifestación del inconsciente. Y es sólo desde ahí como tiene lugar su presencia real, más allá del par imaginario del a-a´, desidealizando, a su vez, la figura y la persona del analista, para reducir su función a la de un resto, “un resto fecundo” –en tanto una presencia muy particular que se pone en juego solamente en el arte de escuchar del analista. “El arte de escuchar casi equivale al del bien decir”[2].

Como vemos, ello no será ciertamente exclusivo de la experiencia analítica. Esta función estará activa en todos los vínculos donde se trata de la relación del sujeto con el saber y el goce. “Se trata en estos vínculos siempre de una relación transferencial encarnada en la persona que se supone agente de la acción, pero esa atribución de saber a la persona deja en realidad encubierta la relación del sujeto con el saber de su propio inconsciente, verdadero agente del vínculo”[3]. En la medida en que el analista con su acto recuerde la banalidad del sentido de las palabras, opere como el dedo elevado de San Juan tal como Lacan evoca en “La dirección de la cura”, señalando cómo somos hablados, que la referencia del lenguaje no existe, hará presente la perspectiva de lo real más allá de la realidad.

En este sentido, la ironía sirve muy bien a la posición del analista a la hora de perturbar los ideales sociales y revelar su naturaleza de semblantes respecto a un real que sería del goce. “Está más bien, como Sócrates, para hacer temblar, para hacer vacilar los ideales, a veces simplemente poniéndolos entre comillas, quebrando un poco los significantes-amo de la ciudad”[4]. Sin embargo, por otro lado, Lacan nos enseñó que los ideales son semblantes, arbitrarios, pero que esos semblantes son necesarios. La sociedad se sostiene gracias a sus semblantes, no hay sociedad sin identificaciones. Entonces si, por un lado, es cierto, el padre es un semblante, y, sí, se puede prescindir de él … sin embargo, no hay que olvidar que ¡a condición de saberlo utilizar!

Pensar la presencia del analista como la provocación de un despertar implica, necesariamente, sostener un deseo vivo. Seis años antes de su Seminario 11, en el texto La dirección de la cura y los principios de su poder, paradójicamente, Lacan dará al analista el lugar del muerto, dejando el yo a un lado para que pueda surgir el lugar del Otro para el sujeto, el inconsciente, su verdadera pareja, en el registro de lo simbólico. Es el lugar de la causa de la división del sujeto que Lacan formalizará más adelante con la función del objeto a, presencia irreductible.

Para finalizar, cabe mencionar el concepto de “acción lacaniana” que Jacques-Alain Miller ha propuesto para nombrar en el seno de la Asociación Mundial de Psicoanálisis la política de incidencia en los ámbitos políticos y sociales como el correlato del acto analítico en la sociedad. Si Lacan ha formulado que «No hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización» es porque la topología del inconsciente lacaniano –allí donde el analista manifiesta su presencia- resulta, entre un afuera y un adentro, de una extimidad irreductible. ¿Cómo el deseo del analista pudiera, entonces, prescindir de la ciudad y la época?

 

[1] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.

[2] Lacan, J., El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Editorial Paidós, p. 129.

[3] Bassols, M., Presencia del analista, Cuadernos del INES Nro 14, Editorial Grama, p. 99.

[4] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.