Nueva Escuela Lacaniana cf – Ciudad de México

Del inconsciente al parlêtre

Invitado Internacional: Esthela Solano Suarez
Psicoanalista en París. AME de la ECF. AE de la ECF (1992-1995). AME de la NLS.
Miembro de la AMP. Enseñante en la Sección clínica de París 8.

Argumento

Sirviéndose de elementos extraídos de la lingüistica en las obras de Saussure y Jakobson, Lacan emprende la lectura de los textos de Freud con el fin de restituir su enunciación. Así pondrá en evidencia en el curso de su primera enseñanza que «el inconsciente está estructurado como un lenguaje», deduciendo de sus leyes, el funcionamiento de las formaciones del inconsciente: sueños, lapsus, chistes. Fundándose en la distinción de significante y significado separados por una barra que resiste a la significación, dará cuenta de la función del sujeto del inconsciente, mientras que el síntoma y la función del deseo serán relativos a la función de la metáfora y la metonimia. El Sujeto supuesto Saber vendrá a dar cuenta de la transferencia, no sin implicar el agalma del deseo. En este período de la enseñanza de Lacan, se otorga primacía al registro Simbólico como bien lo ha subrayado Jacques-Alain Miller. ¿Cómo puede concebirse aquí la problemática de la pulsión? De inercia imaginaria a cadena significante inconsciente, la pulsión será cernida ulteriormente a partir del registro del goce.

La elaboración de Lacan relativa al goce implicará un cambio de perspectiva importante en su enseñanza que pasará por la conceptualización del objeto a para finalizar en una distinción radical entre el lugar del Otro y el Uno del goce. Esta elaboración consistirá en una nueva lectura de la función del significante que abordará tanto los efectos de sentido como los efectos de goce en su articulación a la letra, incluyéndose aquí la operación distintiva entre lenguaje y lalengua.

Esta nueva complejidad en el curso de la última y la ultimísima enseñanza abrirá paso a la construcción del concepto de parlêtre cuya noción sustituirá la noción de inconsciente. Esta orientación comporta la inclusión del cuerpo, que no sólo es hablante sino fundamentalmente cuerpo que se goza. Conceptualización que inaugura la distinción entre síntoma y sinthome a la par de la que se establece entre inconsciente real inconsciente transferencial. Distinción que alcanza la redefinición de los registros real, simbólico e imaginario configurados ahora desde una equivalencia anudada según la propiedad borromeana.

En nuestro Seminario será necesario realizar un recorrido que permitirá cernir aquellos momentos de ruptura en el seno de la enseñanza de Lacan que abren a una nueva consideración conceptual para cernir sus novedades en las formas que tanto el final de análisis y el pase obtienen, así como también en los nuevos modos de abordar la clínica del síntoma.

Esthela Solano Suárez.

Párrafos escogidos para el segmento «Disciplina del comentario».

1) Silvana Di Rienzo
Miller. J.-A. «Habeas corpus (De Río a Barcelona)». Inconsciente y pulsión.

«El inconsciente del que se trata desde entonces no es un inconsciente de pura lógica sino, si se puede decir así, un inconsciente de puro goce. Para designar este nuevo inconsciente, Lacan ha forjado una nueva palabra, un neologismo que se empieza a repetir, el parlêtre, bien distinto del inconsciente freudiano que es de orden ontológico y ético, como hemos visto. Por el contrario el parlêtre es una entidad óntica, porque necesariamente tiene un cuerpo, ya que no hay goce sin cuerpo. El concepto de parlêtre –es lo que propongo– se sustenta en la equivalencia originaria inconsciente-pulsión.»

2) Eréndira Molina Espinosa:
Miller, J.-A. «El inconsciente y el cuerpo hablante». Conferencia pronunciada por Jacques-Alain Miller en la clausura del IX Congreso de la Asociación mundial de psicoanálisis (AMP) el 17 de abril del 2014, en París.

«La interpretación no es un fragmento de construcción que apunta a un elemento aislado de la represión, como pretendía Freud. No es la elucubración de un saber. Tampoco es un efecto de verdad absorbido enseguida por la sucesión de las mentiras. La interpretación es un decir que apunta al cuerpo hablante, y para producir un acontecimiento, para llegar a las tripas, decía Lacan _ eso no se anticipa, sino que se verifica con efecto retroactivo (après coup), porque el efecto de goce es incalculable. Todo lo que el análisis puede hacer es concordar con la pulsación del cuerpo hablante para insinuarse en el síntoma. Cuando se analiza el inconsciente, el sentido de la interpretación es la verdad. Cuando se analiza el parlêtre, el cuerpo hablante, el sentido de la interpretación es el goce. Este desplazamiento de la verdad al goce da la medida de aquello en lo que se convierte la práctica analítica en la era del parlêtre. «

Textos de referencia:

  1. Miller, J.-A. El inconsciente y el cuerpo hablante
    http://wapol.org/es/articulos/Template.asp?intTipoPagina=4&intPublicacion=13&intEdicion=9&intIdiomaPublicacion=1&intArticulo=2742&intIdiomaArticulo=1
  2. Miller. J.-A., Habeas corpus (De Río a Barcelona)
    http://ampblog2006.blogspot.mx/2016/07/habeas-corpus-por-jacques-alain-miller.html
  3. Miller, J.-A., Piezas sueltas (Cap. 1 al 7).

09:00-09:30

Registro

09:30-09:05

Presentación de la actividad

Ana Viganó

09:05-11:00

Argumento
Primera parte

Cargo: Esthela Solano-Suárez

11:00-11:30

Coffee Break

11:30-12:00

Disciplina del comentario:

Presenta: Silvana Di Rienzo y Eréndira Molina Espinosa
Comenta Esthela Solano-Suárez

12:00-13:30

Lógica de la cura

Presentan Viviana Berger e Irene Sandner
Comenta Esthela Solano-Suárez

13:30-14:30

Perspectiva del concepto

Presentan Rosana Fautsch y Alexandro Simancas
Comenta Esthela Solano-Suarez

14:30-16:00

Comida

16:30-17:55

Argumento
Segunda parte

Cargo: Esthela Solano-Suárez

17:55-18:00

Cierre

Fecha: 24/02/2018
Modalidad: Presencial
Lugar: Alianza Francesa Polanco.

Informes:✉ asistente.nel.mexico@gmail.com
                  📞 (55) 7028 4439

Cuota de recuperación:

  • Profesionistas y Público en general $900.00 MNX
  • Estudiantes $600.00 MNX

Datos para el pago: Banco Banorte
N° Cta. 0326428652
Nueva Escuela Lacaniana
Clabe Interbancaria 072180003264286528
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IV JORNADAS DE LA NEL-cf CDMX:
PRESENCIAS DEL ANALISTA TEXTO DE ORIENTACIÓN
EJE: Presencias… en la ciudad y la época

Un despertar

¿Cuál podría ser la incidencia política un poco más allá de esta presentación negativa?

Tal vez cierto efecto de despertar. Un despertar respecto de aquello de lo que en

definitiva se trata en los ideales sociales: del goce y de la distribución del plus-de-gozar.

 (Jacques-Alain Miler)

Desde hace tiempo los analistas hemos afrontado el desafío ético de hacer a un lado la rutina del consultorio y asumir una presencia en los dispositivos comprometidos con la salud mental en nuestras ciudades, así como en los debates públicos con el Otro social. En este aspecto, no cabe desconocer que, más allá de la vigencia del discurso del analista y sus consecuencias prácticas, en una perspectiva más amplia, se trata del consentimiento a la convocatoria de Lacan de alcanzar “una incidencia política donde el psicoanalista tendría su lugar si fuese capaz de ello”[1]. Por supuesto, para estar a la altura de la época, ello exige al deseo del analista el miramiento por los síntomas de la actualidad, los impases en lo social, y el aggiornamiento permanente respecto de los discursos emergentes que se imponen al compás de cada tiempo.

Ahora bien, ¿De qué presencia se trata?, ¿Cómo pensar esa presencia?

Más allá del analista causa del trabajo del sujeto supuesto saber, correspondiente a la dimensión transferencial del inconsciente, encontramos una clara orientación en el Capítulo X del Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Allí Lacan nos advierte sobre la presencia del analista, primordialmente, como una manifestación del inconsciente. Y es sólo desde ahí como tiene lugar su presencia real, más allá del par imaginario del a-a´, desidealizando, a su vez, la figura y la persona del analista, para reducir su función a la de un resto, “un resto fecundo” –en tanto una presencia muy particular que se pone en juego solamente en el arte de escuchar del analista. “El arte de escuchar casi equivale al del bien decir”[2].

Como vemos, ello no será ciertamente exclusivo de la experiencia analítica. Esta función estará activa en todos los vínculos donde se trata de la relación del sujeto con el saber y el goce. “Se trata en estos vínculos siempre de una relación transferencial encarnada en la persona que se supone agente de la acción, pero esa atribución de saber a la persona deja en realidad encubierta la relación del sujeto con el saber de su propio inconsciente, verdadero agente del vínculo”[3]. En la medida en que el analista con su acto recuerde la banalidad del sentido de las palabras, opere como el dedo elevado de San Juan tal como Lacan evoca en “La dirección de la cura”, señalando cómo somos hablados, que la referencia del lenguaje no existe, hará presente la perspectiva de lo real más allá de la realidad.

En este sentido, la ironía sirve muy bien a la posición del analista a la hora de perturbar los ideales sociales y revelar su naturaleza de semblantes respecto a un real que sería del goce. “Está más bien, como Sócrates, para hacer temblar, para hacer vacilar los ideales, a veces simplemente poniéndolos entre comillas, quebrando un poco los significantes-amo de la ciudad”[4]. Sin embargo, por otro lado, Lacan nos enseñó que los ideales son semblantes, arbitrarios, pero que esos semblantes son necesarios. La sociedad se sostiene gracias a sus semblantes, no hay sociedad sin identificaciones. Entonces si, por un lado, es cierto, el padre es un semblante, y, sí, se puede prescindir de él … sin embargo, no hay que olvidar que ¡a condición de saberlo utilizar!

Pensar la presencia del analista como la provocación de un despertar implica, necesariamente, sostener un deseo vivo. Seis años antes de su Seminario 11, en el texto La dirección de la cura y los principios de su poder, paradójicamente, Lacan dará al analista el lugar del muerto, dejando el yo a un lado para que pueda surgir el lugar del Otro para el sujeto, el inconsciente, su verdadera pareja, en el registro de lo simbólico. Es el lugar de la causa de la división del sujeto que Lacan formalizará más adelante con la función del objeto a, presencia irreductible.

Para finalizar, cabe mencionar el concepto de “acción lacaniana” que Jacques-Alain Miller ha propuesto para nombrar en el seno de la Asociación Mundial de Psicoanálisis la política de incidencia en los ámbitos políticos y sociales como el correlato del acto analítico en la sociedad. Si Lacan ha formulado que «No hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización» es porque la topología del inconsciente lacaniano –allí donde el analista manifiesta su presencia- resulta, entre un afuera y un adentro, de una extimidad irreductible. ¿Cómo el deseo del analista pudiera, entonces, prescindir de la ciudad y la época?

 

[1] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.

[2] Lacan, J., El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Editorial Paidós, p. 129.

[3] Bassols, M., Presencia del analista, Cuadernos del INES Nro 14, Editorial Grama, p. 99.

[4] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.