Nueva Escuela Lacaniana cf – Ciudad de México

¿Qué quieren los hombres?

Invitados Internacionales:
Guy Briole
María Cristina Girarldo(AE)
Marta Serra Frediani(AE)

Argumento

Qué quieren los hombres? La pregunta abre un sinfín de posibles respuestas. Podríamos decir que habría tantas respuestas como hombres existen en el mundo.
«Vivir como un hombre»; «actuar como un hombre»; incluso «morir como un hombre», conforman el esqueleto sobre el que se monta una serie de valores y actitudes que atraviesan la historia misma de la humanidad, coloreándose con los tonos de cada época. La nuestra, marcada entre otras cosas por una creciente tendencia a la igualdad y el acceso de las mujeres a lugares y posiciones que eran privilegios clásicamente masculinos, de hombres, destila numerosas inclinaciones a pensarse como la época en que podrían modificarse de manera inédita las representaciones de lo masculino. Nada de esto sin consecuencias.

En términos psicoanalíticos, el universal es masculino. Freud lo anticipó con su tesis de que el falo vale para todos, aún de maneras diversas. Más adelante Lacan escribiría este universal en sus célebres -y no siempre fáciles de comprender- fórmulas de la sexuación. De un lado, la lógica del todo y su necesaria excepción: al menos uno no está castrado. Existe al menos uno para quien el predicado fálico no funciona. Del otro lado, la lógica del no-todo fálico que no hace conjunto; lo femenino y su serie haciendo objeción al universal fálico.
La castración que ocupa un lugar central en la conformación de este universal, se desdobla en miedo al padre y a las mujeres -rechazo de lo femenino que ellas portan-, bajo los ropajes con que cada historia se viste.

Sin embargo, tanto los alcances y la noción del padre como de las mujeres se han visto conmovidas en nuestra época y por ello estas construcciones subjetivas presentan actualmente sensibles variaciones.

¿Cómo pensar lo masculino hoy? ¿Puede el psicoanálisis aportar luz sobre esta cuestión? ¿Podremos adentrarnos en el misterio de qué quieren los hombres? Nuestra Jornada apuesta por ello, convocando a psicoanalistas y a otros portavoces de distintas perspectivas a pensar, a trabajar, a conversar. Porque efectivamente, qué quieren los hombres es un asunto de todos.

Hacia las II Jornadas de la NEL-CdMx.

Noche hacia las II Jornadas de la NEL-CdMx

Presentación de los ejes de trabajo. (2da. parte)
Participan: Areli Leeworio y Edgar Vázquez
Modera: Carolina Puchet Dutrénit
Fecha: lunes 30 de octubre.
Hora: 19.30 hs
Lugar: NEL-CdMx
Entrada libre
Informes: asistente@nel-mexico.org

Hacia las II Jornadas de la NEL-CdMx.

Noche hacia las II Jornadas de la NEL-CdMx

Presentación de los ejes de trabajo. (1era. parte)
Participan: 
Rosana Fautsch: «Hombres: elección sexuada, elección de objeto». (Eje 5)
José Juan Ruiz Reyes: «Lo masculino, todo y no-todo: lógicas y tratamientos del goce». (Eje 2)
Eduardo Barboza Álvarez: «Los hombres y la paternidad». (Eje 2)
Modera: Carolina Puchet Dutrénit
Fecha: lunes 16 de octubre.
Hora: 19.30 hs
Lugar: NEL-CdMx
Entrada libre
Informes: asistente@nel-mexico.org

Noche hacia las II Jornadas de la NEL-CdMx

Presenta: Ana Viganó «(H)Ay Hombres! Variaciones de lo masculino».
Comentan: Fernando Eseverri y Juan Citlaltemoc Gómez.
Modera: Carolina Puchet Dutrénit
Fecha: lunes 18 de septiembre
Hora: 19.30 hs
Lugar: NEL-CdMx
Entrada libre
Informes: asistente@nel-mexico.org

08:00

Registro

08:45 – 09:00

Apertura

09:00 – 09:15

Stand up

Cargo: Horacio Almada

09:15 – 10:30

I  Mesa de Ponencias: «Problemas de varones…».

Coordina: Ana Viganó

«Historia de ser padre»

 

Guy Briole

¿Y si hablas de…sde tu ser hombre?»

Juan Guillermo Figueroa Perea

«El pensamiento ¿un problema de varones?»

Carolina Puchet

10:30 – 11:30

I Mesa clínica

Coordina: Irene Sandner

«No me gusta cenar solo»

Edna Gómez Murillo

«Estar en ceros»

Edgar Vázquez

«Un ideal de hombre que se hace pregunta: ¿Qué quiero para mi?»

Ana Viganó

11:30 – 12:00

Break

12:00 – 12:15

«Manifiesto (Hablo por mi diferencia)»
Un poema de Pedro Lemebel

Recita: Jesús Gutiérrez Navarrete

12:15 – 13:30 

II Mesa de Ponencias: «Géneroy Sexuación»

Coordina: Aliana Santana

«Uno entre otros»

María Cristina Giraldo

«Machismo institucional en el sistema de transporte público»

Oswaldo Calderón

Plançon: «Notas sobre Historia de la Virilidad o del falo como semblante al cuerpo hablante»

Cinthya Estrada

13:00 – 14:30

II Mesa Clínica

Coordina: Viviana Berger

«Inventarse una fórmula»

Fernando España

«No quiero ser hombre»

Aliana Santana

14:30 – 16:00

Comida

16:00 – 17:45

Mesa del Pase

Interlocución: Marcela Almanza y Guy Briole

«Vaivén»

Marta Serra Frediani

«Tres hombres»

María Cristina Giraldo

17:45

Cierre

Fecha: 18/11/2017
Modalidad: Presencial
Lugar: Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC).
             Circuito Escolar, Ciudad Universitaria,
             Coyoacán, 04350 Ciudad de México, CDMX.

Informes:✉  asistente@nel-mexico.org
                  📞 (55) 7028 4439

Cuota de recuperación:

  • Profesionistas y Público en general $1000.00 MNX
  • Estudiantes $750.00 MNX

Datos para el pago: Banco Banorte
N° Cta. 0326428652
Nueva Escuela Lacaniana
Clabe Interbancaria 072180003264286528
Enviar el comprobante de pago a: asistente.nel.mexico@gmail.com  

IV JORNADAS DE LA NEL-cf CDMX:
PRESENCIAS DEL ANALISTA TEXTO DE ORIENTACIÓN
EJE: Presencias… en la ciudad y la época

Un despertar

¿Cuál podría ser la incidencia política un poco más allá de esta presentación negativa?

Tal vez cierto efecto de despertar. Un despertar respecto de aquello de lo que en

definitiva se trata en los ideales sociales: del goce y de la distribución del plus-de-gozar.

 (Jacques-Alain Miler)

Desde hace tiempo los analistas hemos afrontado el desafío ético de hacer a un lado la rutina del consultorio y asumir una presencia en los dispositivos comprometidos con la salud mental en nuestras ciudades, así como en los debates públicos con el Otro social. En este aspecto, no cabe desconocer que, más allá de la vigencia del discurso del analista y sus consecuencias prácticas, en una perspectiva más amplia, se trata del consentimiento a la convocatoria de Lacan de alcanzar “una incidencia política donde el psicoanalista tendría su lugar si fuese capaz de ello”[1]. Por supuesto, para estar a la altura de la época, ello exige al deseo del analista el miramiento por los síntomas de la actualidad, los impases en lo social, y el aggiornamiento permanente respecto de los discursos emergentes que se imponen al compás de cada tiempo.

Ahora bien, ¿De qué presencia se trata?, ¿Cómo pensar esa presencia?

Más allá del analista causa del trabajo del sujeto supuesto saber, correspondiente a la dimensión transferencial del inconsciente, encontramos una clara orientación en el Capítulo X del Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Allí Lacan nos advierte sobre la presencia del analista, primordialmente, como una manifestación del inconsciente. Y es sólo desde ahí como tiene lugar su presencia real, más allá del par imaginario del a-a´, desidealizando, a su vez, la figura y la persona del analista, para reducir su función a la de un resto, “un resto fecundo” –en tanto una presencia muy particular que se pone en juego solamente en el arte de escuchar del analista. “El arte de escuchar casi equivale al del bien decir”[2].

Como vemos, ello no será ciertamente exclusivo de la experiencia analítica. Esta función estará activa en todos los vínculos donde se trata de la relación del sujeto con el saber y el goce. “Se trata en estos vínculos siempre de una relación transferencial encarnada en la persona que se supone agente de la acción, pero esa atribución de saber a la persona deja en realidad encubierta la relación del sujeto con el saber de su propio inconsciente, verdadero agente del vínculo”[3]. En la medida en que el analista con su acto recuerde la banalidad del sentido de las palabras, opere como el dedo elevado de San Juan tal como Lacan evoca en “La dirección de la cura”, señalando cómo somos hablados, que la referencia del lenguaje no existe, hará presente la perspectiva de lo real más allá de la realidad.

En este sentido, la ironía sirve muy bien a la posición del analista a la hora de perturbar los ideales sociales y revelar su naturaleza de semblantes respecto a un real que sería del goce. “Está más bien, como Sócrates, para hacer temblar, para hacer vacilar los ideales, a veces simplemente poniéndolos entre comillas, quebrando un poco los significantes-amo de la ciudad”[4]. Sin embargo, por otro lado, Lacan nos enseñó que los ideales son semblantes, arbitrarios, pero que esos semblantes son necesarios. La sociedad se sostiene gracias a sus semblantes, no hay sociedad sin identificaciones. Entonces si, por un lado, es cierto, el padre es un semblante, y, sí, se puede prescindir de él … sin embargo, no hay que olvidar que ¡a condición de saberlo utilizar!

Pensar la presencia del analista como la provocación de un despertar implica, necesariamente, sostener un deseo vivo. Seis años antes de su Seminario 11, en el texto La dirección de la cura y los principios de su poder, paradójicamente, Lacan dará al analista el lugar del muerto, dejando el yo a un lado para que pueda surgir el lugar del Otro para el sujeto, el inconsciente, su verdadera pareja, en el registro de lo simbólico. Es el lugar de la causa de la división del sujeto que Lacan formalizará más adelante con la función del objeto a, presencia irreductible.

Para finalizar, cabe mencionar el concepto de “acción lacaniana” que Jacques-Alain Miller ha propuesto para nombrar en el seno de la Asociación Mundial de Psicoanálisis la política de incidencia en los ámbitos políticos y sociales como el correlato del acto analítico en la sociedad. Si Lacan ha formulado que «No hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización» es porque la topología del inconsciente lacaniano –allí donde el analista manifiesta su presencia- resulta, entre un afuera y un adentro, de una extimidad irreductible. ¿Cómo el deseo del analista pudiera, entonces, prescindir de la ciudad y la época?

 

[1] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.

[2] Lacan, J., El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Editorial Paidós, p. 129.

[3] Bassols, M., Presencia del analista, Cuadernos del INES Nro 14, Editorial Grama, p. 99.

[4] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.