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ENIGMAS DE LO FEMENINO. Variaciones, una por una…

ENIGMAS DE LO FEMENINO. Variaciones, una por una...

Responsables: Marcela Almanza y Viviana Berger
Colaboran: Ishtar Rincón y Areli Leeworio

“La sexualidad femenina aparece como el esfuerzo de un goce envuelto en su propia contigüidad (de la que tal vez toda circuncisión indica la ruptura simbólica) para realizarse a porfia del deseo que la castración libera en el hombre dándole su significante en el falo”. Jacques Lacan, Ideas directivas para un Congreso sobre la sexualidad femenina.
Lacan remite la sexualidad femenina a una posición en el campo del deseo y del goce, reconociendo su particularidad en una contigüidad, es decir, un goce sin la incidencia de una separación, de un corte de orden simbólico. Se trata de un goce que no se aliena en un objeto, como ocurre con el deseo masculino; es más bien, un goce que se envuelve en sí mismo, que escapa a la lógica fálica y que pone en cuestión los límites del lenguaje y del orden simbólico.
A partir de estas coordenadas, en este nuevo vector del Seminario avanzaremos en nuestra investigación respecto de los enigmas de lo femenino, inspirados en los materiales de las presentaciones de enfermos que llevamos adelante en la Comunidad Terapéutica Las Margaritas y en algunos personajes paradigmáticos retratados en la literatura y la ópera, desde una ética que no pretende explicar el arte con el psicoanálisis, sino más bien dilucidar el síntoma que nos permita echar luz sobre los misterios del alma femenina -tal como Lacan expresó en sus Conferencias en las Universidades Norteamericanas: “Me parece muy sospechoso explicar el arte con el psicoanálisis, sin embargo es lo que hacen los analistas. Explicar el arte con el síntoma, me parece más serio”.
El Nacimiento de Venus Sandro Botticelli

Inicio: 17/09/2025
Finalización: 21/10/2025
Horario: Martes y Miércoles 19:30 hrs
Encuentros: 17/09/2025 | 23/09/2025 | 01/10/2025 | 07/10/2025 | 15/10/2025 | 21/10/2025 (6 encuentros)
Modalidad: Virtual
Plataforma: Zoom

 Informes: ✉ asistente.nel.mexico@gmail.com
                     📞 52 55 8667 1220

Cuota de recuperación: $ 1800 (IVA INCLUIDO)
Datos para el pago: Banco Banorte
N° Cta. 0326428652
Nueva Escuela Lacaniana
Clabe Interbancaria 072180003264286528

Enviar el comprobante de pago a: asistente.nel.mexico@gmail.com

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Cuestiones de la práctica analítica
Piezas sueltas (archivo)

Cuestiones de la práctica analítica
Piezas sueltas

Responsables: Marcela Almanza, Paula Del Cioppo, Silvana Di Rienzo, Fernando España, José Juan Ruiz Reyes y Aliana Santana.
Colaboradoras: Vianney Cisneros y Andreina Solórzano

Continuaremos trabajando alrededor de la pregunta ¿Qué escucha un analista orientado por la enseñanza de Jacques Lacan?

En esta oportunidad, el seminario girará alrededor de tres formas posibles de responder a la pregunta que lo causa.

En el marco de un trabajo de Escuela, invitará a cada uno de los responsables y colaboradores del Seminario a tomar la palabra y presentar, alternadamente, un caso de su práctica.

Al encuentro siguiente, otro integrante extraerá una pieza suelta de ese caso, articulándola con una cita de los Escritos o Seminarios de J. Lacan, ofreciendo a la conversación con otros alguna resonancia.

La siguiente semana, alguien más elaborará algún punto preciso en torno a su práctica de control, compartiendo los efectos que de allí logró desprender para seguir bordeando la pregunta por la formación del analista, su lógica e impasses.

“Así Lacan nos muestra cómo la pieza suelta, una vez que se la ha separado como tal de su función, se torna enigmática. No sabemos lo que significa, pues ya no sirve para nada. Saber para qué sirve es un criterio para saber qué significa (…)  De ese modo, la pieza suelta, cuando ya no sirve para nada, es una figura fuera del sentido. Pero en el momento mismo en que ella no sirve ya para nada en cuanto tal, puede prestarse a mil y un usos, y ante todo a un uso que, si me permiten, es de goce puro, si el goce es precisamente, como Lacan lo evoca en la página 11 de su seminario Aún, «Io que no sirve para nada»

(Miller, J.-A., Piezas Sueltas, Paidós, Buenos Aires, 2013, p. 14).

En el Acto de Fundación de 1964 J. Lacan señala que “Está comprobado que el psicoanálisis tiene efectos sobre toda práctica del sujeto que en él se compromete. Cuando esta práctica procede, por muy poco que sea, de efectos psicoanalíticos, ocurre que los engendra en el lugar en que tiene que reconocerlos. ¿Cómo no ver que el control se impone en el momento mismo de esos efectos y ante todo para proteger de ellos a aquel que ocupa allí la posición de paciente?”

(Lacan, J. Escansión. Acto de Fundación, en Otros escritos, Paidós, 2012, p. 253)

Carnaval del arlequín. Joan Miró

Inicio: 16/01/2025
Finalización: 10/07/25
Horario:  jueves 7:30pm a 9:00pm (semanal)
Encuentros:

ENERO 2025: 16/23/30
FEBRERO 2025: 06/13/20/27
MARZO 2025: 06/13/20/27
ABRIL 2025 2025: 03/10
MAYO 2025: 01/08/15/22/29
JUNIO 2025: 05/12/19/26
JULIO 2025: 03/10 

(24 encuentros)
Modalidad: Híbrida
Presencial para residentes de la Ciudad de México
Virtual, solo para quienes no residen en la Ciudad de México Plataforma: Zoom

 Informes: ✉ asistente.nel.mexico@gmail.com
                     📞 (55) 7028 4439

Cuota de recuperación: $ 2900 (IVA INCLUIDO)
Datos para el pago: Banco Banorte
N° Cta. 0326428652
Nueva Escuela Lacaniana
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IV JORNADAS DE LA NEL-cf CDMX:
PRESENCIAS DEL ANALISTA TEXTO DE ORIENTACIÓN
EJE: Presencias… en la ciudad y la época

Un despertar

¿Cuál podría ser la incidencia política un poco más allá de esta presentación negativa?

Tal vez cierto efecto de despertar. Un despertar respecto de aquello de lo que en

definitiva se trata en los ideales sociales: del goce y de la distribución del plus-de-gozar.

 (Jacques-Alain Miler)

Desde hace tiempo los analistas hemos afrontado el desafío ético de hacer a un lado la rutina del consultorio y asumir una presencia en los dispositivos comprometidos con la salud mental en nuestras ciudades, así como en los debates públicos con el Otro social. En este aspecto, no cabe desconocer que, más allá de la vigencia del discurso del analista y sus consecuencias prácticas, en una perspectiva más amplia, se trata del consentimiento a la convocatoria de Lacan de alcanzar “una incidencia política donde el psicoanalista tendría su lugar si fuese capaz de ello”[1]. Por supuesto, para estar a la altura de la época, ello exige al deseo del analista el miramiento por los síntomas de la actualidad, los impases en lo social, y el aggiornamiento permanente respecto de los discursos emergentes que se imponen al compás de cada tiempo.

Ahora bien, ¿De qué presencia se trata?, ¿Cómo pensar esa presencia?

Más allá del analista causa del trabajo del sujeto supuesto saber, correspondiente a la dimensión transferencial del inconsciente, encontramos una clara orientación en el Capítulo X del Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Allí Lacan nos advierte sobre la presencia del analista, primordialmente, como una manifestación del inconsciente. Y es sólo desde ahí como tiene lugar su presencia real, más allá del par imaginario del a-a´, desidealizando, a su vez, la figura y la persona del analista, para reducir su función a la de un resto, “un resto fecundo” –en tanto una presencia muy particular que se pone en juego solamente en el arte de escuchar del analista. “El arte de escuchar casi equivale al del bien decir”[2].

Como vemos, ello no será ciertamente exclusivo de la experiencia analítica. Esta función estará activa en todos los vínculos donde se trata de la relación del sujeto con el saber y el goce. “Se trata en estos vínculos siempre de una relación transferencial encarnada en la persona que se supone agente de la acción, pero esa atribución de saber a la persona deja en realidad encubierta la relación del sujeto con el saber de su propio inconsciente, verdadero agente del vínculo”[3]. En la medida en que el analista con su acto recuerde la banalidad del sentido de las palabras, opere como el dedo elevado de San Juan tal como Lacan evoca en “La dirección de la cura”, señalando cómo somos hablados, que la referencia del lenguaje no existe, hará presente la perspectiva de lo real más allá de la realidad.

En este sentido, la ironía sirve muy bien a la posición del analista a la hora de perturbar los ideales sociales y revelar su naturaleza de semblantes respecto a un real que sería del goce. “Está más bien, como Sócrates, para hacer temblar, para hacer vacilar los ideales, a veces simplemente poniéndolos entre comillas, quebrando un poco los significantes-amo de la ciudad”[4]. Sin embargo, por otro lado, Lacan nos enseñó que los ideales son semblantes, arbitrarios, pero que esos semblantes son necesarios. La sociedad se sostiene gracias a sus semblantes, no hay sociedad sin identificaciones. Entonces si, por un lado, es cierto, el padre es un semblante, y, sí, se puede prescindir de él … sin embargo, no hay que olvidar que ¡a condición de saberlo utilizar!

Pensar la presencia del analista como la provocación de un despertar implica, necesariamente, sostener un deseo vivo. Seis años antes de su Seminario 11, en el texto La dirección de la cura y los principios de su poder, paradójicamente, Lacan dará al analista el lugar del muerto, dejando el yo a un lado para que pueda surgir el lugar del Otro para el sujeto, el inconsciente, su verdadera pareja, en el registro de lo simbólico. Es el lugar de la causa de la división del sujeto que Lacan formalizará más adelante con la función del objeto a, presencia irreductible.

Para finalizar, cabe mencionar el concepto de “acción lacaniana” que Jacques-Alain Miller ha propuesto para nombrar en el seno de la Asociación Mundial de Psicoanálisis la política de incidencia en los ámbitos políticos y sociales como el correlato del acto analítico en la sociedad. Si Lacan ha formulado que «No hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización» es porque la topología del inconsciente lacaniano –allí donde el analista manifiesta su presencia- resulta, entre un afuera y un adentro, de una extimidad irreductible. ¿Cómo el deseo del analista pudiera, entonces, prescindir de la ciudad y la época?

 

[1] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.

[2] Lacan, J., El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Editorial Paidós, p. 129.

[3] Bassols, M., Presencia del analista, Cuadernos del INES Nro 14, Editorial Grama, p. 99.

[4] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.