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2017 Archivo Módulos de investigación 2017

Autismo, hacer con lo inclasificable

Autismo, hacer con lo inclasificable

Eréndira Molina Espinosa
Asesora: Silvia Elena Tendlarz

El enigma del autismo –al decir de Esthela Solano- puede ser leído como la revelación de la verdad de la estructura: el Otro no existe y como partenaire del goce, en el lugar de la inexistencia, sólo responde el objeto a, al cual correlaciona un modo de gozar autístico.

¿Cómo operar entonces en la experiencia analítica, teniendo en cuenta que el analista no será el partenaire de un sujeto dividido que le dirige un pedido, ya que quiere develar el sentido del síntoma que le escapa, sino de un sujeto que se presenta como «soy» de goce, fuera de todo sentido y desarticulado del «yo pienso»?

Se suele encasillar a los autistas, como individuos que no se ajustan a las medidas solicitadas del Otro, que causan malestar y donde la demanda está ausente, cada acto puede vivirse como una intrusión, como una amenaza venida del exterior.

Entonces, el módulo abordará aquello de lo que se encarna de manera diferente cada vez que el autismo se presenta en la clínica. Punto principal que a partir de sus diversas presentaciones convoca a la posición analítica al desafío de su tratamiento y singularidad.

Annemarie Heinrich, Autorretrato con Úrsula. 1938 Colección. MALBA Buenos Aires

Inicio: 13/02/2017
Finalización: 08/05/2017
Horario:19:30 Hrs
Modalidad: Presencial
Lugar: Sede NEL Ciudad de México

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Autismo, hacer con lo inclasificable

Autismo, hacer con lo inclasificable

Eréndira Molina Espinosa
Asesora: Silvia Elena Tendlarz

Tras nuestro primer recorrido por las huellas nosológico-clínicas de las configuraciones diferenciales del autismo y su cartografía conceptual, desde los años cuarenta del siglo XX al presente contemporáneo, concluiremos el segundo semestre de 2017 con aquellas cuestiones en cuyo operador se encuentra el deseo del analista.
El enigma del autismo –al decir de Esthela Solano- puede ser leído como la revelación de la verdad de la estructura: el Otro no existe y como partenaire del goce, en el lugar de la inexistencia, sólo responde el objeto a, al cual correlaciona un modo de gozar autístico.
¿Cómo operar entonces en la experiencia analítica, teniendo en cuenta que el analista no será el partenaire de un sujeto dividido que le dirige un pedido, ya que quiere develar el sentido del síntoma que se le escapa, sino de un sujeto que se presenta como «soy» de goce, fuera de todo sentido y desarticulado del «yo pienso»?
Se suele encasillar a los autistas, como individuos que no se ajustan a las medidas solicitadas del Otro, que causan malestar y donde la demanda está ausente, cada acto puede vivirse como una intrusión, como una amenaza venida del exterior.
Entonces, el módulo abordará aquello de lo que se encarna de manera diferente cada vez que el autismo se presenta en la clínica. Punto principal que a partir de sus diversas presentaciones convoca a la posición analítica al desafío de su tratamiento y singularidad.

Alejandro Xul Solar - "Los Cuatro 1921" Acuarela y grafito sobre papel. Colección MALBA Buenos Aires

Inicio: 05/09/2017
Finalización: 12/12/2017
Horario:19:30 Hrs
Modalidad: Presencial
Lugar: Sede NEL Ciudad de México

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Del hombre de los lobos y el caso Aimée. Psicosis ordinarias y de las otras bajo transferencia

Del hombre de los lobos y el caso Aimée. Psicosis ordinarias y de las otras bajo transferencia

Gabriel Roel

Es Lacan clásico quien aborda las psicosis junto al retorno a Freud, quien a la vez no retrocede ante la clínica de su estructura desorbitada de discurso en la que un sujeto se vuelve lábil, irrumpe remitido al acto, delira, alucina… Mientras el sueño de la ideología cientificista produjo de más en más una operación de reducción a falencia biológico-bioquímica, abandonó sus tradiciones de tratamiento y devino mera tecnología de administración medicamentosa.

La clínica diferencial convoca a la sutileza y a la ética del deseo del analista. A trasponer el umbral de lo insoportable. Allí donde la clínica de lo real exige su partida en que los hechos de la estructura no queden presos de los datos de los acontecimientos, a la vez que a elucidar el problema en torno a la castración freudiana en el hombre de los lobos, junto a la novedad que Jacques Lacan inaugura en torno a la paranoia.

Casos que abordaremos en conjunción con la investigación de las psicosis ordinarias. Más allá y más acá de la clínica estructural como puesta y elaboración de aquél saber en discusión que no es referencial donde articular qué decimos como practicantes cuando nos referimos a ella.

Efigie en equilibrio relativo. Alfredo Hlito. Acrílico sobre tela. 1991. Malba Bs. As.

Inicio: 12/09/2017
Finalización: 07/12/2017
Horario:19:30 Hrs
Modalidad: Presencial
Lugar: Sede NEL Ciudad de México

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discurso amoroso < > discurso analítico

discurso amoroso discurso analítico

Gabriel Roel

Del enamorado que habla en la infinita selva de lo imaginario y su aventura fusional (Barthes) a la habladuría del symposium sobre el amor (Sócrates/Platón), el discurso amoroso en la transferencia y la aforística trabajadas por Jacques Lacan durante 1960-1961 por la vertiente de su particular situación en torno del objeto y la función del síntoma en su primera enseñanza, continuaremos la investigación durante el primer semestre de 2017, distinguidos los alcances, aporías y restos que el aparato romántico (Werther/Goethe) diseminó en la cultura con sus irreductibles para abordar la consistencia ética por la vía del resorte analítico. Aquello cuya falta haría vano el universo (1). Condiciones y automatón del amor -serie/límite significante-; el panorama del semblante y el asunto de la Otra satisfacción. Contrapuntos del giro de los años 70´s determinantes del Lacan del real en juego. ¿En qué consiste, entonces, aquella «seriedad lacaniana» (Marty) entorno de la cosa que afecta decisivamente a la pregunta acerca de «Por qué el siglo XX tomó en serio a Sade»? Interrogación que elucidaremos mediante aquella función del discurso cuyo asidero evoca -a la vez que interpela tiempos y fronteras- aquello hystórico (2) que hace consistir la práctica viva del psicoanálisis en el presente siglo XXI y sus comités de crisis biopolítica.

(1) Subversión del sujeto y dialéctica del deseo. Escritos 2 (2002) Trad. Tomás Segovia. Ed. Siglo XXI. Buenos Aires, pag. 780.
(2) Neologismo utilizado por Lacan como sustantivo condensador de hystérie (fr. histeria) con histoire (fr. historia). Prefacio a la edición inglesa del Seminario XI. Otros escritos (2012) Trad. Graciela Esperanza. Ed. Paidós. Buenos Aires, pag. 600.

 

Pareja sentada, Egipto, ca. 2400 a.C. Foto: BPK, Berlin

Inicio: 31/01/2017
Finalización: 13/06/2017
Horario:19:30 Hrs
Modalidad: Presencial
Lugar: Sede NEL Ciudad de México

IV JORNADAS DE LA NEL-cf CDMX:
PRESENCIAS DEL ANALISTA TEXTO DE ORIENTACIÓN
EJE: Presencias… en la ciudad y la época

Un despertar

¿Cuál podría ser la incidencia política un poco más allá de esta presentación negativa?

Tal vez cierto efecto de despertar. Un despertar respecto de aquello de lo que en

definitiva se trata en los ideales sociales: del goce y de la distribución del plus-de-gozar.

 (Jacques-Alain Miler)

Desde hace tiempo los analistas hemos afrontado el desafío ético de hacer a un lado la rutina del consultorio y asumir una presencia en los dispositivos comprometidos con la salud mental en nuestras ciudades, así como en los debates públicos con el Otro social. En este aspecto, no cabe desconocer que, más allá de la vigencia del discurso del analista y sus consecuencias prácticas, en una perspectiva más amplia, se trata del consentimiento a la convocatoria de Lacan de alcanzar “una incidencia política donde el psicoanalista tendría su lugar si fuese capaz de ello”[1]. Por supuesto, para estar a la altura de la época, ello exige al deseo del analista el miramiento por los síntomas de la actualidad, los impases en lo social, y el aggiornamiento permanente respecto de los discursos emergentes que se imponen al compás de cada tiempo.

Ahora bien, ¿De qué presencia se trata?, ¿Cómo pensar esa presencia?

Más allá del analista causa del trabajo del sujeto supuesto saber, correspondiente a la dimensión transferencial del inconsciente, encontramos una clara orientación en el Capítulo X del Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Allí Lacan nos advierte sobre la presencia del analista, primordialmente, como una manifestación del inconsciente. Y es sólo desde ahí como tiene lugar su presencia real, más allá del par imaginario del a-a´, desidealizando, a su vez, la figura y la persona del analista, para reducir su función a la de un resto, “un resto fecundo” –en tanto una presencia muy particular que se pone en juego solamente en el arte de escuchar del analista. “El arte de escuchar casi equivale al del bien decir”[2].

Como vemos, ello no será ciertamente exclusivo de la experiencia analítica. Esta función estará activa en todos los vínculos donde se trata de la relación del sujeto con el saber y el goce. “Se trata en estos vínculos siempre de una relación transferencial encarnada en la persona que se supone agente de la acción, pero esa atribución de saber a la persona deja en realidad encubierta la relación del sujeto con el saber de su propio inconsciente, verdadero agente del vínculo”[3]. En la medida en que el analista con su acto recuerde la banalidad del sentido de las palabras, opere como el dedo elevado de San Juan tal como Lacan evoca en “La dirección de la cura”, señalando cómo somos hablados, que la referencia del lenguaje no existe, hará presente la perspectiva de lo real más allá de la realidad.

En este sentido, la ironía sirve muy bien a la posición del analista a la hora de perturbar los ideales sociales y revelar su naturaleza de semblantes respecto a un real que sería del goce. “Está más bien, como Sócrates, para hacer temblar, para hacer vacilar los ideales, a veces simplemente poniéndolos entre comillas, quebrando un poco los significantes-amo de la ciudad”[4]. Sin embargo, por otro lado, Lacan nos enseñó que los ideales son semblantes, arbitrarios, pero que esos semblantes son necesarios. La sociedad se sostiene gracias a sus semblantes, no hay sociedad sin identificaciones. Entonces si, por un lado, es cierto, el padre es un semblante, y, sí, se puede prescindir de él … sin embargo, no hay que olvidar que ¡a condición de saberlo utilizar!

Pensar la presencia del analista como la provocación de un despertar implica, necesariamente, sostener un deseo vivo. Seis años antes de su Seminario 11, en el texto La dirección de la cura y los principios de su poder, paradójicamente, Lacan dará al analista el lugar del muerto, dejando el yo a un lado para que pueda surgir el lugar del Otro para el sujeto, el inconsciente, su verdadera pareja, en el registro de lo simbólico. Es el lugar de la causa de la división del sujeto que Lacan formalizará más adelante con la función del objeto a, presencia irreductible.

Para finalizar, cabe mencionar el concepto de “acción lacaniana” que Jacques-Alain Miller ha propuesto para nombrar en el seno de la Asociación Mundial de Psicoanálisis la política de incidencia en los ámbitos políticos y sociales como el correlato del acto analítico en la sociedad. Si Lacan ha formulado que «No hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización» es porque la topología del inconsciente lacaniano –allí donde el analista manifiesta su presencia- resulta, entre un afuera y un adentro, de una extimidad irreductible. ¿Cómo el deseo del analista pudiera, entonces, prescindir de la ciudad y la época?

 

[1] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.

[2] Lacan, J., El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Editorial Paidós, p. 129.

[3] Bassols, M., Presencia del analista, Cuadernos del INES Nro 14, Editorial Grama, p. 99.

[4] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.