Cartel: Acción lacaniana y el analista ciudadano
Cartel: La pulsión y su tiempo
Interesados enviar mensaje al mail cartelesseccioncdmx@gmail.com
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Dentro de los conceptos fundamentales del psicoanálisis el concepto de pulsión (Trieb) es –después del concepto mismo de inconsciente– tal vez el más emblemático y sin duda el que ha suscitado los mayores equívocos, comenzando por los tropiezos de su traducción a otras lenguas hasta los recurrentes intentos de reducirlo al registro de la necesidad biológica o neuroquímica.
Sea como “límite entre lo somático y lo anímico” (Freud) o como “eco en el cuerpo de que haya un decir” (Lacan), la pulsión atraviesa de principio a fin los escollos y paradojas de la experiencia analítica.
En este seminario proponemos a los participantes una serie de aproximaciones a la temática de la pulsión como un modo de introducirnos en los conceptos y problemáticas fundamentales del psicoanálisis de la orientación lacaniana.
25/02/2021
18/03/2021
08/04/2021
29/04/2021
20/05/2021
10/06/2021
Silvana Di Rienzo
Carolina Puchet
Diana Ortiz
Ángel Sanabria
Viviana Berger
Aliana Santana
Pulsión y formaciones del inconsciente
Pulsión y estructuras clínicas
Pulsión y lazo social
Pulsión y feminidad
Pulsión y amor
Pulsión y final de análisis

Inicio: 25/02/2021
Finalización: 10/06/2021
Horario: Jueves 19:30 Hrs 21:00 hrs
Encuentros: 25/02/2021 | 18/03/2021 | 08/04/2021 | 29/04/2021 | 20/05/2021 | 10/06/2021 (6 encuentros)
Modalidad: Virtual
Plataforma: Zoom
Informes: asistente.nel.mexico@gmail.com
(55) 7028 4439
Cuota de recuperación: $1,500.00 MXN
Datos para el pago: Banco Banorte
N° Cta. 0326428652
Nueva Escuela Lacaniana
Clabe Interbancaria 072180003264286528
Enviar el comprobante de pago a: asistente.nel.mexico@gmail.com

Se trata de un novedoso proyecto que surge en marzo 2018 articulado a la Subsecretaría del Sistema Penitenciario de la Ciudad de México y autorizado por su Comité Técnico. El mismo tiene lugar en los reclusorios locales, femenil y varonil que se ocupan de la población considerada vulnerable. La acción que se lleva adelante involucra tres vectores: la clínica carcelaria, la investigación y la producción epistémica, y la función del psicoanálisis en las instituciones. El objetivo apunta a producir un trabajo en conjunto con el sector público que aporte opciones para el tratamiento de los síntomas de la comunidad y, más ampliamente, de la violencia en tanto malestar en la cultura, bajo las coordenadas de la acción lacaniana.
Cinthya Estrada-Plançon
Isis Nicacio
José Juan Ruiz Reyes
Edgar Vázquez
Vianney Cisneros
Andreína Solorzano
Paloma Roa
Alfredo Bellfiore
Gaely Miranda
Sucre Bolivia
Gustavo Pessina
Santa Fe Argentina
Julia Kozol
Santa Fe Argentina
Sabrina Parmigiani
La Plata Argentina
Silvia Macri
Santiago Chile
Raúl Vega
Santiago Chile
Rosa Lagos
Santiago Chile
Tania Aramburo
Cochabamba Bolivia
El 31 de diciembre del 2019 me acuerdo haber escrito que el 2020 sería un año intenso. Nunca imaginé lo que se vendría, lo que nos iba a tocar vivir y pues nos tocó ser el directorio de la pandemia. Por una parte, debo decir que la coyuntura en la que asumimos es más que intensa bastante movediza, lo que era ya no es. La normalidad ahora es la “nueva normalidad” y los encuentros son por zoom. La NEL está replanteando su fundación y eso cambia nuestro marco simbólico. Miller que ha sido hasta ahora nuestro éxtimo, sigue ahí pero no de la misma manera porque su interlocutora ha cambiado.
Comenzar nuestra función, en medio de todo esto es por decir lo menos, un triatlón. Debo decir, que llevamos bastantes meses entrenando, así que sin duda estamos en forma para empezar.
Pero antes de compartirles todo lo que hemos conversado y planeado durante nuestro entrenamiento, me gustaría tomarme un momento para los agradecimientos. Primero quiero agradecer a Ana porque fue ella quien hizo la apuesta porque yo fuera directora de la sede, por supuesto no sin el consentimiento y la aprobación de los miembros, a quienes también agradezco el voto de confianza. Le agradezco el modo en que me transmitió cómo hacer en su función desde su particular estilo que siempre estuvo marcado por encontrar el tiempo necesario para tomar las decisiones. Nunca adelantarse, pero encontrar ese momento justo para tomar las decisiones, con la cabeza más bien fría. También puedo decir que su sensibilidad para escuchar e interpretar los momentos por los que la sede atravesaba y ponernos a trabajar con eso en los espacios de formación. Gracias por el acompañamiento.
Segundo, agradecer a los dos colegas que me acompañarán los próximos dos años en este triatlón, que esperamos podamos acabar en buen tiempo: Silvana y Ángel. Los dos han sido durante este entrenamiento unos grandes compañeros. Gracias por aceptar ser parte del directorio, por la buena disposición. Nos auguro dos años muy formativos.
Tercero, agradecer a todos los colegas que aceptaron tomar la responsabilidad de cada una de las comisiones. Hemos podido conversar con cada uno y puedo decir que todos han transmitido ideas muy interesantes para lo que viene, estoy segura que pronto veremos propuestas muy buenas.
Debo decir, que aceptar llevar a cabo esta función me emociona y al mismo tiempo me causa un poco de vértigo. Hoy estamos todos aquí conectados por zoom y no poder vernos para llevar a cabo esta asamblea, una muy especial para mi, es extraño. Me da nostalgia no poder abrazarnos para despedir al directorio saliente y felicitarnos por lo que viene. Aún así, el entusiasmo por lo que me toca es muy grande.
Que yo esté aquí hoy significa que en la sede hay futuro, enseña en acto que la sede otorga una formación. Ahora le toca a este directorio continuar la apuesta por la formación y el fortalecimiento de los lazos en la ciudad. Nos toca que la sede se vuelva más chilanga. ¡Brindo por eso y por lo que viene!
Queridos colegas,
Hemos llegado a una nueva parada del camino, un tramo que hoy termina para continuar en la misma dirección aunque de otra manera, recalculando la ruta para llegar cada vez mejor a ese destino que no es ningún lugar sino un deseo, el que cada uno de nosotros tiene puesto en lo que llamamos Hacer Escuela. Porque queremos que el psicoanálisis siga vivo en nuestra civilización. Porque hemos experimentado -aun en el momento en que cada uno de nosotros esté en ese recorrido- lo que un psicoanálisis puede provocar en los sujetos que consentimos a su experiencia y que, si me permiten, en una definición absolutamente personal y simplificada, depurada incluso de la jerga, nombro hoy como la posibilidad de una mayor dignidad para la vida humana. Porque para que esa experiencia cuya travesía nosotros mismos nos aventuramos a realizar exista, se necesita de psicoanalistas formados que puedan conducirla. Y eso necesita de ciertas sutilezas que no se producen en ningún otro lugar, y para lo cual Lacan mismo se vio llevado a inventar un concepto que fuera afín al discurso sostiene tal experiencia: el discurso analítico. Por eso la Escuela que una y otra vez hacemos existir por el deseo decidido, que no es otra cosa que un deseo que asume las consecuencias de hacerse acto, sin vuelta atrás.
La escansión de esta Asamblea llega en un momento histórico muy particular que reuniré en dos vectores fundamentales, ambos ineludibles. El primero de alcance global, aunque con tratamientos políticos particulares, lo representa la pandemia que viene golpeando al mundo y que nos coloca a todos nosotros en una posición muy sensible, viviendo circunstancias inéditas. Circunstancias que ponen en juego (entre tantas cuestiones que podría decir sobre el tema elijo decir esta) la necesidad de tomar decisiones colectivas de cuidado solidario. La trama de lo subjetivo, lo individual y lo colectivo en estas circunstancias abre una perspectiva de novedades que como psicoanalistas nos interesa sobremanera escuchar y acompañar en sus posibles consecuencias, atentos al horizonte que implica la pretensión de estar a la altura del sufrimiento de la época. La “nueva normalidad” se llama a lo que se supone va viniendo, sin que sepamos muy bien si llegará ni como será. Pero si de “normalidades” se trata, nuevas o viejas, nuestras orejas se levantan y nuestra acción se dispone al salto del león.
El período de gestión que hoy concluye comenzó hace 3 años con un evento que sacudió, literalmente, nuestro suelo citadino. La destrucción, los escombros, la urgencia, la muerte, la vida, la solidaridad, los temores y angustias, se dieron cita entre nosotros de manera abrupta, en un tiempo que marcó un hito histórico en la ciudad y en nuestra sede. Algunas perplejidades, los fantasmas y los síntomas jugaron sus respuestas y la imagen más paradigmática quedó grabada en la memora de la ciudad como un puño levantado pidiendo el silencio más absoluto que permitiera escuchar latidos de vida.
El puño levantado, la decisión colectiva, los latidos de la vida, las respuestas de cada uno.
“Entre el puño y la mano que se abre se despliega una vida” [1] dice un poeta. El puño levantado y la mano abierta, las decisiones colectivas y los latidos de la vida toman otras formas hoy, muchas de ellas contradictorias, complejas, dolorosas, a veces violentas, otras altruistas. Lo humano en sus múltiples declinaciones. Es aquí y ahora donde el psicoanálisis jugará una nueva partida, con el sufrimiento humano renovado por las consecuencias aún imprevisibles de la mutación de un virus que con su novedad sacudió al planeta.
El segundo vector es también “movidito”, tomando un significante que usé en alguna asamblea anterior. Se trata de las novedades que vendrán de la mano de la inscripción jurídica y legal de la NEL, ocasión que posibilitó un enorme y fecundo trabajo de revisión de la Escuela que queremos con la Escuela que tenemos, para poner a la NEL también aquí y ahora a pensarse a sí misma en una escansión histórica, de la que veremos muy prontos sus efectos.
Lo vivo en el mundo. Lo vivo del psicoanálisis. Lo vivo de la Escuela.
Las vicisitudes humanas de lo vivo toman el centro de nuestra escena actual, en el mundo y en nuestra Escuela de maneras convergentes en un tiempo histórico de maneras múltiples.
En este contexto se produce nuestra permutación del directorio.
Diré entonces que la permutación es ante todo una apuesta por el futuro. Por el futuro que incluye el flujo de la vida que siempre es de cambio, sin olvidar que ese fluir está marcado por boyas subjetivas y es atraído por la gravedad de las diversas plomadas irreductibles de lo que no cambia para cada uno. Lo que cambia y lo que no. ¿Cómo, por qué, para qué?
Más que nunca en estos tiempos tan movidos debemos estar atentos a algunos riesgos que el psicoanálisis bordea, algunas derivas en las que puede deslizarse. Quiero aprovechar este momento para destacar dos:
Jacques-Alain Miller nombraba “semblante del psicoanálisis” [2] a una de estas derivas atento que “el psicoanálisis ha producido, ha nutrido, ha animado a su propio semblante y a partir de ahí este se ha desarrollado, ha transitado y vampirizado a aquel”. Sabemos el esfuerzo que estamos haciendo por pensar en los desafíos del psicoanálisis en el momento actual y vemos la fulgurante actualidad que tiene pensar la dimensión de esta deriva. La de reconsiderar una y otra vez qué es lo que hace que el psicoanálisis sea psicoanálisis y no un semblante de sí mismo.
La otra que quisiera señalar tiene que ver con un deslizamiento para la Escuela, mal-pensada como refugio ante el malestar. Cuando la noción de refugio pierde su brújula se corre el riesgo de convertirlo en una huida, un escondite, una especie de lo que llamaré, tomando una referencia de Judith Miller quien leyendo el texto de Lacan La cosa freudiana, ubicaba como la autosegregación [3] del psicoanálisis. La esterilización de la doctrina en un rizo cerrado.
Pero es en el psicoanálisis mismo donde encontramos la orientación. Es en el psicoanálisis mismo donde arribamos uno por uno al resorte secreto de ese “semblante” que él mismo ha producido, y es en el psicoanálisis mismo que se encuentra lo que con Eric Laurent podemos llamar identificaciones desegregativas que permiten tanto a cada uno de nosotros como al psicoanálisis mismo, hacer lazo desde lo más íntimo que sabemos siempre éxtimo, dentro y fuera de la Escuela.
El esfuerzo de nuestra Orientación, y así hemos intentado conducir nuestra gestión estos 3 años, es entonces un esfuerzo topológico entre la intensión y la extensión, pensando la articulación e inserción de la Escuela del pase y el psicoanálisis que ella sostiene, en la ciudad, en los discursos que habitan, en la época, en la sociedad, en la política. Múltiples vueltas, tejidos, bordes, vecindades, redes, nudos, que tienen en común la transmisión de la necesidad ineludible del caso por caso, de recuperar la subjetividad única e irrepetible en cualquier tratamiento posible que se pretenda, del malestar que produce la cultura en cada momento histórico: lugar y tiempo.
El día de hoy me despido de la función que asumí durante los últimos 3 años y paso la posta a mi querida colega Carolina. Lo hago como no podía ser de otra forma, a mi manera.
Con agradecimientos, muchos y sentidos.
A Jacques-Alain Miller que desde el inicio ha ofrecido su asesoramiento sostenido, su orientación invaluable y su tiempo a cada paso de las decisiones que tomamos para conducir este tramo del camino. Y porque ha aceptado continuar orientando el recorrido, con la nueva dirección, en la forma que se inventen para hacerlo. Vaya así también un enorme y alegre agradecimiento anticipado.
Al Comité Ejecutivo de la NEL pero especialmente a Marcela Almanza, su Presidenta, quien siempre estuvo dispuesta a acompañarnos desde su función, pero que nos ha acompañado incesantemente desde adentro, también, en cada actividad y movimiento de la sede con su fundamental presencia activa.
A las Consejeras de este período Viviana Berger e Irene Sandner por encarnar y vivificar la función del consejero de una manera enriquecedora y por permitirme articular cada vez más atinadamente la tarea de la dirección y el consejo en un trabajo productivo y cercano.
A mis colegas Carolina Puchet Dutrénit y Aliana Santana quienes me han acompañando como trabajadoras incansables e interlocutoras precisas y necesarias en estos 3 años de intenso trabajo. ¡Gracias, de verdad! Las voy a extrañar cada lunes…
A los responsables de las comisiones de trabajo que cumplieron afanosamente con su tarea, articulada a este directorio y renovada por sus estilos singulares.
Y a cada uno de ustedes, que hicieron posible todo lo que hicimos, que estemos donde estamos. Pero que lograron, además y de yapa, que el camino fuera en verdad agradable.
Tengo 2 regalos para terminar. Regalos que ilumino otra vez con las palabras del poeta, que parece lacaniano: “Hay que acoger el fulgor de la ausencia. Reflejar el don de lo que no está en cada cosa que creamos”. [4]
Uno es para Carolina. El otro es para ustedes, para todos nosotros.
Ambos son de algún modo evocaciones: del tiempo y del don que siempre es de amor pero un amor menos tonto en tanto refleje lo que allí no entra, lo que no está, su núcleo de ausencia, su silencio, los motores de la creación.
Para Carolina, este adorno, una escultura sencilla, que evoca de manera ligera tanto una coreografía como una clave musical. Clave de escritura y de lectura de las notas musicales pero también del silencio y las pausas.
Si el contenido de la música es inefable, su inscripción temporal le da forma y estructura, a la vez que opera transformaciones incalculables en la experiencia de cada ejecución. “El misterio del instante” es el titulo de una obra que propone sumergirnos en ese instante -musical- que es en potencia una proyección en lo desconocido: “Demos confianza al tiempo. El tiempo es la música; y el dominio de donde ella emana es el provenir”. [5]
El porvenir, Carolina… la música del provenir de la Escuela en la Ciudad de México es lo que deseamos de tu mano en esta apuesta que hacemos al elegirte como nuestra nueva directora. ¡Con todo mi cariño y los mejores deseos! ¡¡¡Bienvenida!!!
El segundo regalo lo llamo un ratito de “memoria no-toda”. Un tiempo que la escansión nos permite y que yo quiero que especialmente nos tomemos para transitar unos minutos por el arcón de los recuerdos de algunas de las muchísimas cosas que creamos, que hicimos, que sostuvimos en estos 3 años.
Es mi modo de compartir en esta Asamblea mi clave de lectura —seguramente puede haber otras, en todo caso esta es la mía, la que puse en marcha desde la función y la que recojo ahora en perspectiva-, mi clave de lectura de la articulación entre intensión y extensión en la sede NEL Ciudad de México.
Seguimos caminando juntos.
¡Muchas gracias!
NOTAS
Queridos colegas,
En unos momentos más presentaremos a ustedes nuestras propuestas de trabajo como directorio entrante, para el nuevo período de trabajo que hoy se abre. Pero antes de ello, quisiera tomar un par de minutos para decir unas palabras a nombre propio, encarnando así la función que me confían desde algunas marcas personales.
Mientras pensaba qué decirles y no encontrando fácilmente el camino corto y preciso para hacerlo, un sueño llegó a prestarse una vez más —he sido siempre una analizante bastante soñadora—, invitándome a buscar el camino en los surcos cavados que dan forma a mi estilo. El sueño es muy breve: veo algunas paredes con diseños extraños que me atraen ocupando mi atención e interés y que en algunos casos figuran formas cambiantes, como juegos ópticos. Digo: —»Qué ladrillos raros…» Me despierto sabiendo que de eso se trata: de construir con nuestros ladrillos raros este tramo de historia que nos reúne.
Tratándose de la primera permutación en el marco de una estructura de Escuela las paredes son, sin dudas, referencia a la solidez: primera cuestión entonces, consolidar lo hasta aquí conseguido volviéndolo un edificio cada vez más estable y conforme a aquello para lo que fue creado es la primera consigna que considero brújula de este viaje. Pero la solidez de ningún modo debería confundirse con quietud ni aprisionamiento: las formas cambiantes de esos ladrillos, cual impensable calidoscopio de barro y cemento, me recordaron la sensible ductilidad a la vida —de la Escuela y de cada uno de nosotros que la hace posible—, que es necesario fraguar cotidianamente para que nuestras paredes no sean muros, no al menos al estilo trumpeano de segregación: ni hacia afuera, ni hacia adentro. Advertidos no obstante del núcleo insistente de segregación de goce que nos vuelve solitarios y «solilocos» —cada uno con su soliloquio, en su mundo, un poco loco—, la Escuela nos convoca a reunir nuestras soledades en una causa común, que como tal está a su vez agujereada. Paredes y agujero; muros y a-muro. Recordé entonces unas palabras de Jacques-Alain Miller en su Crónica del año Cero #1 hablando de los movimientos actuales del Campo Freudiano, pero que hago un poco luz de esta permutación, vivida también como acontecimiento: «Hace falta recordar que a nivel del sujeto, no hay «para todos». Cada uno vivirá el acontecimiento en función de su «temperamento», hubiera dicho Hipócrates, palabra más elegante quizá que la expresión más lacaniana de «constitución subjetiva». Los psicólogos [cita algunos], distinguen por ejemplo sujetos «slow to warm up», «lentos para arrancar». Otros por el contrario están listos. Otros se inquietan, se retractan, incluso se angustian. Algunos, émulos del avestruz, se persuaden que no pasa nada. Ciertamente es preferible para la movida que el número de los rápidos exceda al de los lentos, pero no sería necesario que el ser de yesca se vuelva el yo ideal de los habitantes del Campo freudiano. Colegas enamorados de su soledad, desconfiados, prudentes, incluso un poco perezosos, tienen su lugar en el conjunto que formamos. ¿El Campo freudiano no está hecho acaso de dispersos descabalados, según la expresión de Lacan? Es buena política saberlo y tenerlo en cuenta.»
Con estas luces, decidí aportar hoy algunos de mis propios ladrillos descabalados, esos en los que reconozco una singularidad capaz de hacer lazo; un uso posible de lo dispar que ellos guardan de mí ofrecidos a la apuesta en común, aquí y ahora, con ustedes.
Lo haré entonces bajo la forma de regalos-compromiso que toman en cuenta también tres formas de esos raros ladrillos a los que me referí hace un momento. Los ofrezco como dones del barro con el que en cierto modo estoy hecha, y de los que me responsabilizo por rubricarlos con mi firma, como envite para este período de nuevo directorio:
1.- (se reparte a cada asambleísta una hoja con el poema adjunto a continuación y que será leído en voz alta)
A cada uno de ustedes, los ladrillos descabalados de carne y hueso de esta sede, regalo unas letras que tomo prestadas del poema Tarea de Tomás Segovia. Recordarán que Segovia es el primer traductor de Lacan al español. Y reconocerán en esto el gusto, nada docto, que tengo por la poesía y las letras.
TAREA [1]Los mil llamados tenues o apremiantes
Pálidos o encendidos joviales o dolientes
Que zumban por los aires de tu vida
Al cabo de los años aún no sabes
Cómo distribuirlos sabiamente
En la profundidad de campo de tus días
Aprende de una vez
Escuchador disperso
Aún son muchas y graves tus ocupaciones
Pero sólo el amor es tu tarea.
Siendo la transferencia un amor como tal, podríamos poner aquí la palabra «transferencia», en el último renglón, y el poema hablaría de la tarea del practicante, escuchador disperso que al cabo de los años nunca sabe del todo cómo distribuir los llamados apremiantes que recibe, en el campo de sus días… Primer compromiso: Velar desde un bien-decir posible que la Escuela permita a sus practicantes los mojones de orientación y formación necesarios para el sostenimiento de sus prácticas.
Adicionalmente y siguiendo esta lógica, si sustituimos en este último renglón la palabra amor por «transferencia de trabajo», el compromiso apuntado ajusta un bucle y se complementa: Que nuestra conducción ejecutiva no olvide además, que aún con las muchas y graves ocupaciones que nos suelen tener como buenos y decididos trabajadores —lo hemos visto en nuestro pasado Banquete de los analistas— es nuestro compromiso mantener el rumbo bajo la brújula orientada de nuestros principios.
2.- (se entregan 3 fotos enmarcadas de Sigmund Freud, Jacques Lacan y Jacques-Alain Miller respectivamente)
A las paredes de la sede, las de cemento y colores vivos, bien pintados a mano por algunos colegas., regalo estas fotos. Reconocerán aquí un gusto personal: saben muy bien lo que me gustan las fotos!!! Que sean las fotos de aquellos cuya orientación es ineludible para nuestro cometido, no requiere mayores aclaraciones. Ofrezco entonces en este segundo compromiso el esfuerzo por forjar en los derroteros de la gestión, una sensibilidad que articule los pequeños detalles, incluso gustos, al servicio de la Orientación que en la figura de estos tres anuda una causa común.
3.- (se entrega una pizarra de corcho y sus enseres)
También esto irá a una pared de cemento, pero lo pienso mejor como aquello que de las paredes puede oficiar como vaso comunicante. A las paredes entonces, pero dotadas de vida, mejor aún a lo que en estas paredes espero que no solo sostenga sino alimenta la estructura, comprometo mi empeño por enriquecer nuestra comunicación —que aún siempre malentendida, no deja de ser una apuesta necesaria— como el pulso de lo que hacemos, necesitamos y producimos, entre nosotros y con otros. Simbólica, esta pizarra en la pared llevará, por ejemplo, nuestro ajetreado calendario que tienen disponibles en sus carpetas y que con gran esfuerzo logramos sintetizar para los próximos meses. En nuestra vida de Escuela, la pizarra es el anhelo y el compromiso de gestar los medios de comunicación adecuados para este engranaje cada vez más creciente y complejo, articulado y dinámico, al servicio de la claridad, la circulación y el lazo.
Éstos entonces, mis 3 regalos-compromiso que aporto ante esta Asamblea, y que espero guíen las decisiones y acciones que emprendamos juntos a partir del estilo propio.
A todos y a cada uno de ustedes, muchas gracias por su confianza.
NOTAS
Queridos colegas,
Comienzo recordando unas ideas de Jacques-Alain Miller en relación a qué es una Escuela:
«Una Escuela es muchas cosas:
Es una casa simbólica.
Es una casa en la realidad, que nos permite agruparnos.
Es un lugar donde se dirige la transferencia de trabajo.
Es un lugar inconsciente. Es partícipe de la otra escena; es como una encarnación del Otro para los analizantes y para los analistas; es un lugar donde hay juicios, donde las relaciones de unos con otros están en juego; es el lugar donde cada uno demuestra su relación con la autoridad, y la aceptación o no de la castración. Esto se puede ver en el análisis de cada quién. Hay toda una investidura que va más allá de la institución.
Es un instrumento. Esta perspectiva justifica la existencia de una Escuela. Lacan lo definió así, «un instrumento para el psicoanálisis», cuando decía que había que saber si el psicoanálisis estaba hecho para la Escuela o si la Escuela estaba hecha para el psicoanálisis. La finalidad es el psicoanálisis y la Escuela es un medio, un instrumento para adelantar las finalidades psicoanalíticas»[1].
Lo que no encontré escrito, ni aquí ni en ningún otro texto, es ¡¿cómo se crea todo esto?!
Al respecto, contamos con una frase que se ha dicho mucho: «Hay que hacer con lo que hay». Escuchada analíticamente, «hacer con lo que hay» solo puede referir al campo Uniano. al fundamento; esto quiere decir, con lo que hay de mi ser de goce, que puedo poner a disposición de la Escuela y, a partir de ahí, hacer con los otros. Las vías del síntoma, el fantasma, el imaginario, sólo resultan en el choque contra el otro; y luego, las consonancias subjetivas generan las alianzas que traen lo mortal del grupo, la tensión agresiva y su consecuencia, el apagamiento del deseo de habitar la Escuela. Indudablemente, con lo que hay del goce articulado al deseo por la Escuela, se va mejor.
Pasaron justo tres años de nuestra fundación como sede.
Al comienzo -me confieso- un impacto de desconcierto y absoluta soledad. ¿Y ahora, qué?
Como buena analizante, me dirigí al sujeto supuesto saber y encontré cosas interesantísimas en esa búsqueda apasionante que me habilitaba el diván, pero hacia las cuales el analista no dejó margen para la contemplación. Cual la astronauta Ryan Stone en la película Gravedad, se trataba de animarse al hiato de S(A/) y su abismo.
– «Houston no puede escucharnos, Kowalski» –le dice la Dra. Ryan desesperada.
– «No lo sabemos –le responde con serenidad el teniente veterano-, por eso, seguimos hablando, Dra. Stone.»
Encender la linterna, ubicar las coordenadas, saber dónde está el norte… Al llegar a la estación espacial internacional resultó que había que seguir hasta la china Tiangong. Y luego, ya a bordo de su nave de rescate, la Soyuz, los manuales eran ininteligibles; del radio sólo llegó la voz del pescador inuit de Groenlandia arrullando a un niño.
Cual héroe trágico, Matt Kowalski había caído despedido al vacío espacial.
¿Y, entonces…?
Y bien, o el drama galáctico o soltar al muerto y asegurarse en el sinthoma, abrochándose allí el cinturón con firmeza para pilotear la nave por el sinsentido, siguiendo las boyas de la orientación lacaniana, y cursando la travesía encomendada con los otros que, finalmente, sí están allí y que también eligieron hacerlo por deseo.
La misión era hacer ex – sistir la Escuela, saberla leer y levantar los obstáculos para que la vida fluya y lo analítico arraigue.
Hoy día tenemos en la Ciudad de México una casa simbólica y una casa en la realidad, con sus muros –los coloridos y los reales-; habitada por 29 colegas y muchos otros más, convocados en una transferencia de trabajo; que, por supuesto, tiene sus piedras –el elemento de la segregación de cada quién- pero también, el lazo. Tenemos análisis y analistas en formación; se produce saber: en la universidad, una maestría; en la sede, los carteles, los coloquios internacionales, las actividades regulares de formación, el seminario de investigación y el de textos políticos, el banquete de los analistas y los conversatorios de Escuela. Fue publicado el tercer libro de la sede «La clínica y lo real» y trimestralmente sale nuestra revista virtual «Glifos», que este mayo ya cumplió un año. Pasaron, además, las primeras jornadas locales y de carteles; cosechamos lazos con otras ciudades, tenemos una participación muy activa en la estructura interna de la NEL y con la FAPOL, vía las universidades y los observatorios –muchos acontecimientos y aún, cada vez, ese algo más, que demuestra que la Escuela garantiza formación.
En su visita en el 2012 Bassols, nos recordó una frase de Freud: «The struggle is not yet over»[2] –igualmente vigente hoy día. Tenemos un buen instrumento que augura una sede duradera para seguir avanzando, como se debe en psicoanálisis, poniendo a prueba los hallazgos del día anterior para volver a concebirse de nuevo y ampliar los horizontes.La durabilidad, a mi modo de ver, la garantiza la permutación, en tanto nos preserva el espacio vacío alrededor del cual nos constituimos, como Escuela y como analistas. Debemos cuidar de conservarlo. Por eso, hoy es un gran día.
Antes de concluir, quiero agradecer a los responsables de las comisiones de trabajo de estos años y a sus colaboradores. Especialmente, a Ana Viganó y a Irene Sandner, que conformaron conmigo este directorio poniendo, semana a semana, lo mejor.
A Graciela Brodsky y Guy Briole que nos acompañaron con dedicación y generosidad en este recorrido inaugural. A José Fernando Velásquez y Clara Holguin desde el Comité Ejecutivo y a Mauricio Tarrab, Angelina Harari y Flory Kruger desde la FAPOL. Todos ellos encarnaron los Otros de la referencia de este trayecto que nos trajo hasta aquí.
Entonces, como enseñó el amigo Matt, me despido como directora, y les pido también que me despidan –siempre hacen falta «dos» para que haya conclusión. Este viaje acabó.
Matt Kowalski, desde las galaxias, está gozando de la vista inigualable del sol sobre el Ganges. Por mi parte, yo seguiré sobre tierra firme en nuestro planeta Escuela, pero desde otro lugar –aunque, invariablemente, trabajando con el mismo compromiso y, en mi caso, con mi vista sobre las olas del mar, el mar siempre recomenzado[3] (como lo dice tan poéticamente Paul Valéry).
Hoy puedo decir que, definitivamente, ha sido ¡un gran viaje! Y que estoy muy feliz de haberlo realizado con todos ustedes.
Sólo me resta, agradecerles por compartir el deseo por esta Escuela, tan querida para mí, haciendo posible que tengamos una comunidad analítica en presente habitando en esta fabulosa ciudad; y entonces, invitarlos a que se abrochen firmemente sus cinturones y entreguen sus votos de confianza, porque después del siguiente lapso de sillas vacías, volveremos a despegar, esta vez con nuestra querida colega, Ana Viganó, conduciendo la nave, junto a los nuevos co-pilotos de directorio, Aliana Santana y Carolina Puchet.
NOTAS
Para estar en los códigos de la época, podríamos escribir nuestra historia – la historia de la NEL-Mx – usando el formato de las Series, ¡tan de moda actualmente!
Entonces, podría decir que todos los aquí presentes hemos protagonizado la «PRIMERA TEMPORADA». Como subtítulo a esa «Primera Temporada», agregaría, «La épica de una fundación». Creo que sin duda, hemos vivido y compartido un momento épico, muy especial, muy emocionante, muy vertiginoso – como resulta toda fundación, que acontece sobre un fondo de vacío y hace presente el agujero con mayor notoriedad.
Sin duda, todos acordaremos en reconocer a Marcela como el S1 de esa hazaña a partir del cual se constituyó el Grupo Asociado ALEP y luego, la Delegación NEL-Mx. Con un deseo muy decidido, muy tenaz, trabajador y responsable, al cual nos fuimos asociando a lo largo de los años todos aquellos que aunados a la causa de la orientación lacaniana en México, deseamos la existencia de una NEL en el país.
Ahora bien, para los «muchos años de psicoanálisis de la orientación lacaniana en México» – como dice la dedicatoria en el libro que Marcela me obsequió – necesitamos asegurarnos la Serie, la cadena, que el S1 se articule a un S2, y se ponga en marcha el aparato por esos «muchos años» y larga vida local para el psicoanálisis de la orientación lacaniana.
Esta es la tarea que sigue, que me ha tocado dirigir en este primer período de tres años: a partir de la Delegación, la construcción de una sede. A mi entender, para esto no basta con un S1, ni con un S2 ni un S3. Para que haya Escuela, en mi opinión, se necesita la transferencia de trabajo, articulaciones, desplazamientos, metonimias, que produzcan saber, efectos de enseñanza y de formación. Y para esto, tiene que estar en juego el a, el objeto, que cause este movimiento, este deseo de trabajo. En estos términos entiendo mi función, velando por ese a.
Como ustedes ya saben, Ana Viganó será la Secretaria, Elaine Cossio, la Tesorera, Graciela Brodsky será la Delegada del Consejo de la AMP para México. Marcela Almanza, inaugura el cargo de Consejera, integrando el Consejo Federativo de la NEL 2012-2014.
Durante este período de transición que nos hemos tomado a partir de la permutación hacia fines de agosto, el Directorio se estuvo reuniendo – debo reconocer, con puntualidad suiza – y trabajando en la planificación del Proyecto México 2015 que les presentamos formalmente esta noche.
La AMP ha diseñado para nuestra sede un Programa de formación muy interesante. Graciela Brodsky y Guy Briole vendrán regularmente al durante este ciclo, y contaremos con un tercer invitado que variará año a año, conforme la sugerencia de la FAPOL – para el 2015, será Angelina Harari de Sao Paulo.
El Programa propone un eje de trabajo anual, a partir del cual profundizaremos en la lectura de los textos de Lacan elegidos por cada invitado, y tendrá la estructura de la elaboración colectiva – el invitado se ocupará de la exposición de El Argumento y luego, la Disciplina del Comentario, la Lógica de la Cura y Las perspectivas del concepto, serán espacios a cargo de algunos miembros y asociados, con los comentarios y la coordinación del invitado.
Se trata de una estructura que pretende una posición activa de parte de todos y de la Escuela en su conjunto. Incluso, la idea es acompañar el eje de trabajo también desde nuestras actividades regulares (seminarios, mesas de lectura, carteles clínicos).
Los coloquios-seminarios vienen a nutrir la formación que puede ofrecer nuestra sede pero de ninguna manera la sustituyen. Seguiremos sosteniendo la oferta y el trabajo local que dan vida en el día a día a nuestra sede; las actividades internacionales serán un apoyo para llevar nuestros límites un poco más lejos y, seguramente, escansiones que nos interpretan allí donde no nos vemos ni escuchamos – y que agradecemos especialmente, porque entendemos que es el camino hacia la construcción de la Sede que queremos, una capaz de sostenerse con su propio impulso y actividad.
Inauguramos nuestra primera Noche de Escuela el 9.10.2014 inspirada en un acontecimiento histórico para nosotros y también en la historia de la NEL, que fue la elección de nuestra última invitada internacional, Anna Aromí, de dar testimonio en nuestra flamante sede – sin duda, una huella inédita en nuestro contexto.«Porque hay Escuela en México, doy testimonio!» – fue su convicción y su reconocimiento. Debemos estar a la altura.
Las Noches de Escuela son el corazón de la experiencia de Escuela. Cito a José Fernando Velásquez, en su discurso de asunción de la Presidencia, «Una cosa es transmitir el psicoanálisis, y otra cosa es transmitir la experiencia de Escuela» – y esto se crea, se sostiene y se comparte entre todos quienes la conformamos.
Así dicho, es evidente, que si no están los cuerpos presentes en el encuentro, nos preguntamos, ¿quién encarna la Escuela? ¿entre quiénes la hacemos existir?
En este espacio – nuclear para nuestra formación – particularmente se pone en acto el lazo de cada uno con la Escuela, porque aquí exploramos y transmitimos (sigo citando) «los impasses del acto en el que está involucrado el practicante».
El Directorio programará el trabajo de las Noches trimestre a trimestre, distribuyendo la participación de miembros y asociados en este espacio, esperando que todos puedan apartarse esas fechas para sostener en acto y trabajar, en un lazo transferencial, el deseo de analista que habita en cada uno de nosotros.
Los carteles clínicos son un dispositivo novedoso en la NEL, ideado para trabajar en un espacio conjunto la construcción del caso y la posición del analista. Esta invención ha surgido de los impasses de la clínica y su exposición que se hicieron presentes en la «Primera Temporada», y fueron efecto de una intervención de Graciela Brodsky durante su visita de febrero.
Nuestros carteles aun no han concluido su año de trabajo pero ya podemos recoger algunos efectos de enseñanza de este dispositivo; por ejemplo, su incidencia sobre la implicación en el control de la práctica, la presencia de la NEL-Mx en las mesas de la Jornada Clínica de las Jornadas de la NEL – en número y calidad; seguramente, cada uno de los cartelizantes sabrá decir mejor en relación a esta experiencia, ya tendremos oportunidad.
La idea para el 2015 es organizar «mini jornadas» de Carteles Clínicos, en la que los carteles puedan presentar algún producto y podamos conversar a partir de ellos – y así avanzar en la experiencia, con el objetivo de proyectar para el 2016 las «Primeras Jornadas de la NEL-Mx», con la ambición, quizás, que para el 2018 México pueda estar a la altura de alojar las «X Jornadas de la NEL» – tómenlo como un sueño, pero tal como Jacques-Alain Miller subrayó en aquel Congreso en Paris del 2010 a propósito del texto que presentara Marcela, «deberíamos soñar más». Alguien una vez soñó con una Escuela en el y hoy estamos todos nosotros aquí reunidos en este momento inaugural.
Seguiremos sosteniendo los espacios regulares que ya forman parte de nuestro programa local de formación. Los Seminarios, las Mesas de Lectura, los Módulos de Investigación. Y nuestras actividades abiertas a la ciudad como la Biblioteca, el Cine (que ahora en el nuevo organigrama forma parte de la Comisión de Biblioteca), y las Mesas Redondas con los colegas de la AMP que nos visitan desde otros países. También, a partir de los últimos acontecimientos que estamos viviendo en el país, y empezando a experimentar los primeros pasos de la vida de la sede, ha surgido el «Espacio de Conversación: Subjetividad, segregación y violencia», que tendrá lugar quincenalmente los días sábados, para compartir, explorar, interrogar, este impasse histórico, a partir de las herramientas psicoanalíticas con las que contamos. No tengo duda, que de allí surgirán aportes muy valiosos para esta coyuntura y asimismo para seguir pensando el psicoanálisis de hoy.
Dicho sea de paso, renovamos la invitación a hacer llegar sus propuestas, de Seminarios, Mesas Redondas y Módulos de Investigación, al Directorio, individualmente o en duplas, antes del 30 de diciembre.
Como uds. saben, ya hemos organizado las Comisiones de trabajo, que estarán bajo la responsabilidad de un miembro, y en conjunto con los asociados. Esperamos que cada Comisión se habitúe a presentar al Directorio su proyecto para cada trimestre entrante y luego, también un informe de las actividades y sus efectos, que será archivado junto con las actas del Directorio. Estas Comisiones durarán hasta diciembre 2015 y luego se renovarán tanto como posible – auspiciamos una experiencia enriquecedora y de calidad para cada Comisión.
Citaré nuevamente a José Fernando Velásquez (discurso de asunción de la Presidencia Congreso NEL 2014, Lima), «el asociado es un signo o síntoma de cada sede». Luego, en una crítica a los Directorios señala que la mayoría «no cuenta con una política de formación que tome en consideración la singularidad de la transferencia que hay de ellos sobre la Escuela». Para finalizar planteando una pregunta que llama a la implicación de los miembros, «¿qué transmitimos los miembros desde nuestra condición de AP, de «Analistas Practicantes», a quienes no lo son?».
En este punto, quiero hacerles saber que esta fue una pregunta que se me impuso desde el primer momento en que me integré a la Delegación. Como analista a cargo de la formación de otros analistas es una cuestión en la cual me siento absolutamente concernida desde el comienzo. Ahora, como Directora de la Sede, el asunto me convoca aún más.
No soy partidaria de las posiciones quejosas – me inclino más por la vía del deseo, ejecutivo y creativo. Como Directora analizante aspiro a un Directorio analizante, capaz de escuchar sus síntomas, y captar los signos del Otro, para idear una forma institucional de saber hacer ahí. Haremos uso de la capacidad de invención. Desde ya anticipo nuestro fracaso, pero ¡el bueno!
Quiero hacerles saber, que todos los lunes de 8,30 a 10,00 el Directorio se reúne y está abierto a escuchar propuestas y comentarios que quieran hacernos llegar. Insistiré en defender y dar consistencia a los dispositivos orgánicos, en contra de los efectos personalistas e individualistas que, naturalmente, siempre existen. Para ello les recuerdo siempre utilizar los canales oficiales, hacer uso de ellos y apoyar para que los mecanismos de la estructura funcionen – tenemos que implantar esta buena base, tenemos compromiso con el futuro.
Retomando el tema, la noche del anuncio de la permutación, Marcela nos presentó un informe muy detallado con todos los números de la gestión de la Delegación. Agregaría uno que no figuraba y que para mí es de la mayor relevancia.
En los seis años de la Delegación, se produjeron tres miembros de la AMP – Marcela Almanza, Ana Viganó y yo; y se aceptaron trece solicitudes de asociación. Este número es clave – para mí, sin desestimar los otros, el que más y mejor dice a la hora de medir numéricamente el crecimiento de la Escuela. Aprovecho, en este contexto, para hacer una mención especial, entre esos trece, para nuestra querida Eva Téntori – quien seguramente estaría muy feliz el día de hoy.
Por supuesto, no podemos anticipar cuál será el número de miembros que se produzca durante los tres años de gestión de este Directorio ni tampoco, el número de los asociados de esta «Segunda Temporada»; pero obviamente, para que algo de esto tenga lugar, debemos introducir la perspectiva y trabajar con ese horizonte.
¿Qué es ser asociado de la NEL-Mx? ¿qué es ser miembro de la NEL, de la AMP? ¿de qué se trata ese pasaje? Propongo poner las preguntas al trabajo, que cada uno le dé vueltas en su fuero íntimo, en sus análisis, en la Escuela.
Luego de la Asamblea del 2013, alguien me escribió: «Me sorprendí. ¡Para mí ya eras miembro!» – lo cual me hizo pensar que en verdad, ¡para mí, también! Usaría un neologismo para matematizar mi relación a la Escuela: diría que fui un «asociadomiembro» (escribiendo todo junto los dos significantes – asociado y miembro), hasta que se produjo el corte entre uno y el otro y se separaron los dos términos. ¿Cómo pasó eso? Trabajando sobre mis síntomas, aggiornándome de mi goce.
Quizás para algunos la fórmula sería con un guión: asociado – miembro. Para otros, con una barra oblicua: asociado / miembro; o con una flecha de asociado a miembro. O asociado arriba y una barra por debajo con el significante miembro; quizás habrá para quienes los dos significantes están separados por una doble barra asociado // miembro. Habrá casos en que los significantes comienzan con mayúsculas, y casos en que todas las letras quedan en mayúsculas. Los invito a cada uno a trabajar en su propio matema, para que a la hora de presentar sus peticiones como miembros, el pedido se sostenga desde una genuina articulación libidinal, producto del trabajo de un análisis y efecto de la formación en la Escuela.
El Comité Ejecutivo ha propuesto dos ejes de trabajo para los años 2015 y 2016. Uno, lleva por título «Cuerpo, imagen y lenguaje: Anudamientos», orientado por las temáticas del próximo ENAPOL en Sao Paulo en Septiembre 2015, y el Congreso de la AMP en Rio de Janeiro en el 2016. La idea es trabajar este tema a través de un «Seminario de Formación Lacaniana» que reemplazará el Seminario Itinerante clínico, y estará a cargo de los Miembros de la NEL y tal vez, algunos invitados externos. Tendrá una periodicidad bimestral y se transmitirá vía Webex.
El otro eje apunta a trabajar los Textos Políticos – que podremos discutir en las Noches de Escuela, por ejemplo.
Estamos llevando las gestiones para abrir la Maestría en el Claustro de Sor Juana en agosto del 2015. Hemos nombrado a Marcela como Coordinadora de Asuntos Académicos, a los fines de concentrar en un miembro la visagra NEL-Mx/Universidad, que en conjunto con el Directorio irá administrando este lazo que para nosotros es tan importante. Carolina Puchet será la Coordinadora de la Maestría, con un cargo fijo en el Claustro y tendrá la responsabilidad de la administración interna de la Maestría y el vínculo Claustro/NEL.
A este respecto, amerita hacer especial hincapié en el resguardo en la transmisión de la diferencia formación universitaria / formación analítica, punto que incluso, y muy sensatamente, inquieta también a las autoridades del Claustro, en el cual ellos mismos han puesto especial énfasis durante las reuniones.
Estamos actualizando el programa de la maestría que ya tenían aprobado por la SEP y acordando los Convenios de Cooperación entre las instituciones – puedo decirles, que el vínculo es excelente y tenemos las mejores expectativas en cuanto a la convocatoria y al apoyo que será este pilar para la consolidación del discurso psicoanalítico de la orientación lacaniana en la ciudad y en el país.
Queremos darles a conocer que prontamente estaremos recibiendo a tres colegas de Caracas que vienen a radicarse al. Algunos de uds. ya las conocen, son Aliana Santana, Lisbeth Ponce e Irene Sandler.
En búsqueda de nuevos horizontes, es sabido que muchos compatriotas venezolanos revisan la idea de emigrar hacia algún otro país, y es el caso de los colegas psicoanalistas que en sus consideraciones, incluyen México como un destino posible. Tengo confirmadas a Aliana y Lisbeth para fines de enero, Irene nos visitará para las fiestas, y seguramente nos informará entonces la fecha de su mudanza definitiva. Probablemente el número irá en aumento.
Esto implica que la Sede NEL-Mx en breve casi duplicará su número de miembros – y la particularidad es que todos hasta ahora tenemos el rasgo de «extranjeros», lo cual da a nuestra Sede una marca «extraña» o de «extimidad», podríamos también decir.
A tales efectos, ahora cito a Miquel Bassols, en su discurso de asunción de la Presidencia de la AMP durante el Congreso en París 2014. Tomando como referencia el momento de la creación de la Escuela Europea de Psicoanálisis en 1990, dice: «un aufhebung de las particularidades locales, un tratamiento de lo múltiple que habitaba con su fuerza en la experiencia de la Escuela desde Flandes hasta Andalucía». Sigue: «Supimos hacer entonces de aquella Escuela una experiencia fructífera para el psicoanálisis en nuestra orientación, hasta afirmarla como «crisol». Este punto me interesó especialmente «saber hacer una experiencia fructífera» y propone la metáfora del «crisol».
Luego, se pregunta, «¿Qué es un crisol? Es el cuenco donde los diversos metales pueden combinarse para producir una aleación. Para ello, el crisol necesita de una gran resistencia a las altas temperaturas, pero sobre todo necesita de un vacío, necesita hacer existir ese vacío necesario para que el Uno no fusional se haga presente, ese vacío del jarrón en el que Heidegger localizaba «la cosidad» de la Cosa, ese vacío de das Ding en el que Lacan refundó la ética del psicoanálisis dejando en suspenso la identidad de «el analista» como un universal.»
Vale muy bien la metáfora para nuestro caso. Diría que la NEL-Mx se conforma así, con la estructura del crisol – y que es función del Directorio resguardar el vacío necesario para hacer existir el Uno no fusional, y dar lugar al deseo del analista – o lo que más se aproxime a él. Como vemos, no será la primera experiencia en el mundo. En cierto sentido, para nosotros el país es el país del psicoanálisis, siendo el objeto de la Escuela, el analista y hacer existir el discurso del psicoanálisis – ojalá seamos capaces de construir entre todos, una Escuela mexicana fuerte, sostenida en una transferencia de trabajo solvente, y habitada por todos aquellos que apuestan su deseo al psicoanálisis de la orientación lacaniana.
Siguiendo una tradición que parece estar instalándose en la AMP, he recibido un par de regalos que no quiero dejar de mencionar. En la línea tradicional, del saliente al entrante, de parte de Marcela, un libro: «Los poderes de la palabra».
Y por fuera del esquema «tradicional», he recibido también un obsequio de parte de nuestra amiga, Eréndira Molina, que muy amablemente me entregó un trompo – que acompañó de una explicación muy bonita e interesante. Me dijo algo así como que el chiste es hacerlo girar sobre la uña; el mensaje es que duele, es un juego que desafía la resistencia al dolor del jugador.
Como siempre, más allá de lo que cada uno quiso decirme, de lo que eso decía para cada quién, está lo que yo escuché en eso que me fue dicho, ¿qué interpreto yo de ese mensaje?
Yo extraigo: «palabra y cuerpo».
Con este final, los invito a todos también, a tomar la palabra y poner el cuerpo en el Proyecto Sede NEL-México y a brindar todos juntos por el 2015, compartiendo los mejores deseos para cada uno en lo personal, por esta «Segunda Temporada» que inauguramos, por el bien cumplido 2014 que se lleva la «Primera Temporada» y «por muchos años de psicoanálisis en México».

Argumento
En la historia de la humanidad y del pensamiento universal muchos se han ocupado del amor: la filosofía, la literatura, las religiones, el teatro, el cine, los poetas. Hombres, mujeres, jóvenes y viejos, a todos les ha preocupado -y a veces, con suerte, ocupado-, el tema del amor.
Las venturas y desventuras del amor suelen ser la razón de que muchas historias sean contadas. Amores fuertes y frágiles, potentes y sutiles, duraderos y fugaces, felices y tortuosos, los amores hacen hablar. Amores de pareja, fraternos, filiales, eróticos, apasionados, amistosos, sacrificiales, altruistas, egoístas, demasiado cuerdos, demasiado locos… Cuántas y cuán variadas formas y secretos esconde su fórmula de universales imposibles, goces acarreados y deseos enredados!
Será por eso quizás que en nuestro tiempo -aquel que se deja tentar tanto por la cifra y el cálculo homogeneizante como por la promoción infinita de los goces prêt-a-porter-, podemos preguntarnos no solo por los problemas del amor sino, tal vez, si no es el amor mismo el que está en problemas. ¿Son estos tiempos hipermodernos malos tiempos para el amor?
El psicoanálisis inventó un nuevo amor que llamamos transferencia y que es el lazo que une al analizante con el analista para que un análisis sea posible. Un amor con todas las letras, que conjuga en sus vicisitudes el saber, el goce, el deseo, el fantasma y el síntoma. Un amor que se recorre, se desbroza, se embrolla y desembrolla para que otros amores devengan en nuevas versiones de sí mismos.
En estas jornadas los psicoanalistas y los interesados por el psicoanálisis, convocados por un lazo de trabajo y a partir de la causa que nos anima, nos reuniremos para investigar y dirimir qué dice el psicoanálisis acerca del amor explorando, a su vez, a través de nuestra práctica, cómo interviene nuestro ejercicio sobre los embrollos del amor.
Directorio Sede NEL-Ciudad de México
Referencias Bibliográficas
por Aliana Santana y Edgar Vázquez
08:30
Registro
09:00
Apertura
Viviana Berger
09:15
09:30
10:30 – 11:45
I Mesa clínica de la transferencia y el amor
Comenta: Marcela Almanza y Aliana Santana
Un amor que espera
Fernando Eseverri
El amor de transferencia: Mira!!! Tu brazo
Betsy Arguello
Algo sobre la diferencia
Carmen García Rivera
11:45 – 12:45
Panel «Por amor al arte»
12:45 – 13:15
Comida
13:15 – 14:30
El amor en la narcoguerra
Aldo Avila
Llamada por otros nombres
Edna Gómez Murillo
Respirar por cuenta propia
Fernando España
Aferrada
Paloma Roa Rojas
14:30 – 15:45
II Conferencia
15:45
Cierre
ELENCO EXPRESIÓN ARTÍSTICA
Aguirre Sánchez Carlos Antonio – Alfaro Mazín Mónica – Fajardo Castillo Anaid Sophia – Martínez González Victoria Lizbeth – Martínez de León Sergio Michel -Montalvo Aviles David Alberto -Parra Ruíz Bianca Denisse – Porras Izquierdo Daniela Ruth – Ramos Villa Andrea Valeria – Reyes Carpinteiro Rubén Saúl – Robles López Viridiana del Rosario – Ruiz Gaytán Sharon – Suárez Martínez Marily – Valdez Ramírez Roberto – Vega González Octavio – Villarreal Morales Lucía
Comisión Organizadora a cargo de Xóchitl Enríquez Carrola con la colaboración de Martha Aguirre, Eréndira Molina, Edgar Vázquez, Eduardo Barboza, Areli Leeworio, Carmen García Rivera
Boletín Ai.lov.iú: Viviana Berger, Diana Montes Caballero, Silvana Di Rienzo, Fernando Eseverri
Referencias Bibliográficas: Aliana Santana y Edgar Vázquez
Comisión Científica: Marcela Almanza, Viviana Berger, Aliana Santana, Ana Viganó
Imagen y Diseño: Camila De la Fuente
Constancias: Victoria Ferrero en solicitatuconstancia@gmail.com

Fecha: 10/12/2016
Modalidad: Presencial
Lugar: Alianza Francesa de Polanco
Auditorio María Felix
Sócrates # 156 Col. Los Morales Polanco
Informes: informes.jornadas.cdmx@nel-mexico.org
(55) 7028 4439
Cuota de recuperación:
Datos para el pago: Banco Banorte
N° Cta. 0326428652
Nueva Escuela Lacaniana
Clabe Interbancaria 072180003264286528
Enviar el comprobante de pago a: asistente.nel.mexico@gmail.com
Convocamos a los miembros, asociados y cartelizantes clínicos a enviar un material para discutir en las mesas clínicas.
Fecha límite de entrega: 25 de noviembre
Extensión: 6.000 caracteres con espacios, en letra Times New Roman 12, a espacio sencillo.
E-mail para el envío de los textos: mesas.clinicas@nel-mexico.org
No se recibirán trabajos que excedan esta longitud.
Al momento de enviar las contribuciones, se debe estar inscrito en las I Jornadas de la NEL-CDMX.
La selección de los trabajos será realizada por una comisión conformada por todos los más unos de los carteles clínicos.
Un despertar
¿Cuál podría ser la incidencia política un poco más allá de esta presentación negativa?
Tal vez cierto efecto de despertar. Un despertar respecto de aquello de lo que en
definitiva se trata en los ideales sociales: del goce y de la distribución del plus-de-gozar.
(Jacques-Alain Miler)
Desde hace tiempo los analistas hemos afrontado el desafío ético de hacer a un lado la rutina del consultorio y asumir una presencia en los dispositivos comprometidos con la salud mental en nuestras ciudades, así como en los debates públicos con el Otro social. En este aspecto, no cabe desconocer que, más allá de la vigencia del discurso del analista y sus consecuencias prácticas, en una perspectiva más amplia, se trata del consentimiento a la convocatoria de Lacan de alcanzar “una incidencia política donde el psicoanalista tendría su lugar si fuese capaz de ello”[1]. Por supuesto, para estar a la altura de la época, ello exige al deseo del analista el miramiento por los síntomas de la actualidad, los impases en lo social, y el aggiornamiento permanente respecto de los discursos emergentes que se imponen al compás de cada tiempo.
Ahora bien, ¿De qué presencia se trata?, ¿Cómo pensar esa presencia?
Más allá del analista causa del trabajo del sujeto supuesto saber, correspondiente a la dimensión transferencial del inconsciente, encontramos una clara orientación en el Capítulo X del Seminario 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis. Allí Lacan nos advierte sobre la presencia del analista, primordialmente, como una manifestación del inconsciente. Y es sólo desde ahí como tiene lugar su presencia real, más allá del par imaginario del a-a´, desidealizando, a su vez, la figura y la persona del analista, para reducir su función a la de un resto, “un resto fecundo” –en tanto una presencia muy particular que se pone en juego solamente en el arte de escuchar del analista. “El arte de escuchar casi equivale al del bien decir”[2].
Como vemos, ello no será ciertamente exclusivo de la experiencia analítica. Esta función estará activa en todos los vínculos donde se trata de la relación del sujeto con el saber y el goce. “Se trata en estos vínculos siempre de una relación transferencial encarnada en la persona que se supone agente de la acción, pero esa atribución de saber a la persona deja en realidad encubierta la relación del sujeto con el saber de su propio inconsciente, verdadero agente del vínculo”[3]. En la medida en que el analista con su acto recuerde la banalidad del sentido de las palabras, opere como el dedo elevado de San Juan tal como Lacan evoca en “La dirección de la cura”, señalando cómo somos hablados, que la referencia del lenguaje no existe, hará presente la perspectiva de lo real más allá de la realidad.
En este sentido, la ironía sirve muy bien a la posición del analista a la hora de perturbar los ideales sociales y revelar su naturaleza de semblantes respecto a un real que sería del goce. “Está más bien, como Sócrates, para hacer temblar, para hacer vacilar los ideales, a veces simplemente poniéndolos entre comillas, quebrando un poco los significantes-amo de la ciudad”[4]. Sin embargo, por otro lado, Lacan nos enseñó que los ideales son semblantes, arbitrarios, pero que esos semblantes son necesarios. La sociedad se sostiene gracias a sus semblantes, no hay sociedad sin identificaciones. Entonces si, por un lado, es cierto, el padre es un semblante, y, sí, se puede prescindir de él … sin embargo, no hay que olvidar que ¡a condición de saberlo utilizar!
Pensar la presencia del analista como la provocación de un despertar implica, necesariamente, sostener un deseo vivo. Seis años antes de su Seminario 11, en el texto La dirección de la cura y los principios de su poder, paradójicamente, Lacan dará al analista el lugar del muerto, dejando el yo a un lado para que pueda surgir el lugar del Otro para el sujeto, el inconsciente, su verdadera pareja, en el registro de lo simbólico. Es el lugar de la causa de la división del sujeto que Lacan formalizará más adelante con la función del objeto a, presencia irreductible.
Para finalizar, cabe mencionar el concepto de “acción lacaniana” que Jacques-Alain Miller ha propuesto para nombrar en el seno de la Asociación Mundial de Psicoanálisis la política de incidencia en los ámbitos políticos y sociales como el correlato del acto analítico en la sociedad. Si Lacan ha formulado que «No hay clínica del sujeto sin clínica de la civilización» es porque la topología del inconsciente lacaniano –allí donde el analista manifiesta su presencia- resulta, entre un afuera y un adentro, de una extimidad irreductible. ¿Cómo el deseo del analista pudiera, entonces, prescindir de la ciudad y la época?
[1] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.
[2] Lacan, J., El Seminario Libro 11 Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Editorial Paidós, p. 129.
[3] Bassols, M., Presencia del analista, Cuadernos del INES Nro 14, Editorial Grama, p. 99.
[4] Miller, J.-A., El psicoanálisis, la ciudad y las comunidades.